Una carta para AMLO

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[La siguiente es expresión libre de opiniones e ideas del que suscribe]

 Estimado Andrés Manuel,

 Te escribe un ciudadano que quiere a su país, que valora los breves chispazos de esta democracia emergente en la que vivimos y que, al igual que lo que tú dijiste cuando diste una plática en Monterrey a la que tuve la suerte de asistir por invitación de un amigo, está comprometido con México. Soy una persona sin afiliación a ningún partido político. La primera elección que recuerdo es la de 1988 y si hubiera tenido edad para votar en ese año, probablemente le hubiera dado mi apoyo a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. En 1994 a pesar de las circunstancias por las que llegó a ser candidato seguramente hubiera considerado a Ernesto Zedillo y a mí parecer, no me hubiera equivocado ya que considero que su gestión tuvo varios elementos loables en torno a la construcción de nuestro sistema político. En el 2000 voté con muchas dificultades por Francisco Labastida. Buena o mala, esa decisión la tomé como mi primer incursión con mi recién estrenada credencial del IFE y como muchos, no fue por convicción sino por un triste proceso de eliminación. El discurso de Cárdenas estaba desgastado y ya no era el mismo que en 1988. Como joven sus palabras y plataforma política no me inspiraban y consideré que nunca destinó un mensaje con intenciones de tocar a dicha generación. Equivocado o no, ese fue mi pensar. ¿Por qué no voté por la alternancia en el 2000? Tal vez al igual que tú, consideraba a Vicente Fox no apto para ser Presidente. No llegaba al punto de exigirle que se callara o de llamarle chachalaca pero no me convencía entonces y después de su gestión confirmo haber estado en lo correcto. En el 2006 tenía dos posibles candidatos: Felipe Calderón y tú. Nunca consideré votar por Roberto Madrazo Pintado… porque tengo la suerte de haber sido dotado con la capacidad de pensar. Vi los debates presidenciales, las entrevistas, toda la contienda incluido lo que tú llamaste “la guerra sucia” que los llamados “bastiones del poder” supuestamente montaron en tu contra. Te escuché y escuché a Calderón. Voté por Calderón y seis años después, con todo respeto, considero que no me equivoqué.

 Viví en la Ciudad de México durante parte de tu gestión como Jefe de Gobierno. Te reconozco el impecable manejo y relación que lograste con los medios de comunicación durante ese tiempo a través de la responsable práctica de las conferencias de prensa matutinas. Supiste hacer que los medios de comunicación te escucharan… algunos de ellos hasta te amaban porque eras fuente inigualable de ratings. También me tocó ser víctima de esa acción postelectoral a la que hoy justificas como “manera de apaciguar a tus simpatizantes que estaban listos para lanzar un golpe de estado para instituirte como Presidente Legítimo.” Diferimos en apreciaciones. Yo lo que vi fue clientelismo político, una ciudad tomada rehén por un candidato y un partido que no supieron asumir su derrota y lo que seguramente (aunque no lo digas abiertamente) sabes que fue tu peor error político y que hoy te sigue afectando en la preferencia de los votantes. Vi la capital de mi país paralizada y llevada al borde de la histeria colectiva por el bloqueo de su avenida principal (que tú y yo que vivimos en el DF sabemos lo crítico que esto puede ser) por un plantón protagonizado por gente irresponsable e improductiva que al igual que muchos de los mexicanos, era experta en extender la mano para ver qué ganancia fácil obtenía mientras que otros trabajábamos por un salario digno.

 ¿Por qué te digo estas cosas? Porque en previas publicaciones te he perfilado como una persona que busca ganar a través de la polarización y división de la sociedad, como alguien que radicaliza para ganar, que pinta las cosas en blanco y negro… y quisiera equivocarme. A pesar de que no cuenta con una sola referencia o fuente verificable, que lanza apreciaciones u opiniones personales como si fueran hechos y se contradice a si mismo en varios puntos (el más relevante de ellos la modernización del sector energético) leí de pasta a pasta tu libro “La mafia que se adueño de México… y el 2012”. Entre lo que leí y escuché de viva voz cuando diste una plática para simpatizantes e invitados en Monterrey bajo el paraguas de “Despierta México”, vi un cambio significativo en tu retórica. Vi que habías aprendido del error de generar división y que si bien era por pragmatismo e interés de avanzar en la contienda, estabas listo para emprender un proyecto constructivo y maduro.  Te lo digo con todas sus cartas, es prácticamente imposible que me convenzas de votar por ti. No porque vea que algunos de los puntos de tu plataforma no sean rescatables, sino porque te equivocaste de más en mostrarme la persona que realmente eres y desgraciadamente habiendo perdido la confianza de una persona es sumamente difícil que la vuelvas a tener. Sin embargo, esta carta no la escribo por mí, sino por muchos otros mexicanos. Por los que se oponen a ti, por los indecisos y por los que hoy han depositado en tu persona su invaluable confianza (como algunos de mis más queridos amigos lo han hecho).

 En recientes semanas, con algunos chispazos previo a, pero más intensamente desde que se terminó la veda electoral, he vuelto a ver a ese López Obrador que divide. He vuelto a ver al radical que en lugar de valerse de sus buenas ideas para pintar el México que dice querer construir, se aferra a declaraciones nocivas e inmaduras que dañan a la sociedad… con todas sus letras, de niño llorón que no sabe perder. Nos dijiste que la veda electoral era una manera de proteger a Peña Nieto. No lo hiciste directamente pero te aseguraste que los medios de comunicación que te favorecen proyectaran un video titulado “Niños Indignados”, que exigía a TODOS los candidatos tomar responsabilidad como parte de una teoría de conspiración, como un plan macabro que la élite productiva del país estaba montando para prevenirte llegar al poder. Después nos dijiste que el IFE había estructurado el debate presidencial de nuevo, para favorecer a Peña Nieto. La última de tus rabietas es decir que la confrontación PRI-PAN es otro plan macabro del supuesto PRIAN para minimizar el gasto de campaña que ha hecho Peña Nieto. Todo esto, de nuevo, opiniones personales sin fundamento, proyectadas como hechos…

 Pero demos el beneficio de la duda. Digamos que es cierto que Televisa y otras empresas están en contra de ti. Pensemos que en México no existe un solo medio de comunicación libre que mínimamente es neutral o que en su defecto te favorece. Pensemos que todo lo que hace el IFE sí está enfocado a que no llegues al poder. Tú me (y nos) dijiste que armarías una campaña constructiva, en base a propuestas y que no te dejarías llevar por la inercia política destructiva. Quiero pedirte que si bien de aquí a julio (y ojalá en el periodo post electoral), le hagas un servicio al país y cumplas tu promesa.

 Tal vez tengas razón en decir que Peña Nieto tiene la ventaja de Televisa. Otros podrían decir que tú tienes la ventaja de casi 12 años de campaña, intensificada por el periodo del “Gobierno Legítimo” que tanto prometió y cuyo financiamiento sigue sin quedarnos claro. Peña Nieto ahorita está tratando de visitar todos los estados de la República durante el tiempo de campaña oficial… Tú tuviste mucho más para visitar TODOS los municipios y hacer campaña fuera de tiempos y NADIE está trayendo el punto al debate.

 Es triste verlo, pero en esta contienda no eres el único que está atentando contra el tejido social y dividiendo a los mexicanos con discursos que nos ponen frente a frente en anunciada oposición (como juraste que no harías). Hoy tenemos tres voces en el proceso electoral: la del PRI que dice que nos va a cumplir (respecto a qué, no sé porque su plataforma no trae nada nuevo), la del PAN que llama a dicha voz “¡MENTIROSA!” y la tuya que teniendo la oportunidad de posicionarse como la voz propositiva, elige volver a decir “¡Todos contra mí!” Las últimas dos voces, más irresponsables que lo que a un servidor le gustaría ver. Que triste e irónico resulta que el partido que tanto daño le hizo al país durante 70 años (sí, ese partido en que también tú militaste), hoy aparente ser el más maduro de los tres.

 No lo niego, hay situaciones que no están a tu favor, que son injustas… pero esto lo sabías desde hace mucho. Quadri es hasta hace poco un desconocido en la política, apoyado por un partido sin credibilidad y todos sabemos cuáles serán sus resultados. Pero no lo vemos diciendo que el mundo conspira en su contra. Y no lo vemos polarizando a la sociedad.

 En mis ratos libres me gusta jugar póker y si hay algo que he aprendido de dicho juego es que absolutamente todas las manos, sabiéndolas jugar, pueden ganar en la mesa. Lo que también es cierto, es que a nadie le gusta jugar con alguien que cuando ve que va perdiendo se tira al piso a patalear y le echa la culpa a otros por sus infortunios.   

  Ojalá rectifiques tu camino y en lugar de estar planeando el berrinche que lanzarás el 2 de julio al obtener 3er lugar en los comicios, sepas cumplirle a quienes nos dijiste que no volverías a hacer plantones y disturbios. Creo que en alguna parte de tu ser existe el verdadero entendimiento de que eso no le hace nada de bien al país que tú y yo tanto queremos.

 No sé cuál vaya a ser el resultado final de estas elecciones pero si no resultas ganador, no te pido que cómo tú mismo dijiste, “si pierdes en el 2012 ahora sí te vayas a la chingada.” Quédate… sólo te pido que seas responsable en tus acciones y pienses en un discurso constructivo (ya lo tenías). Porque aunque no sean la mayoría, MUCHOS te apoyan y dicho poder implica su justa mesura y responsabilidad.

 Muchas gracias.

 ASM

The Credibility Vacuum: Mexico’s 2012 Presidential Race

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Here is a link to my latest article on AQBlog, titled “The Credibility Vacuum: Mexico’s 2012 Presidential Race” , published on Nov 28th, 2011. Please feel free to visit and comment.

Here is a verbatim copy of it in case you prefer to read it on my personal blog, though I recommend actually going to the site because of additional content, other blogger’s articles, etc.

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No matter the outcome, Mexico’s next president will not have the needed credentials to effectively run this country and neither will the majority parties that compose Congress. Mexico’s political system has entered a credibility vacuum.

These first lines sound fatalist but the real intention here is to prepare and alert the Mexican citizenry of the ever-present need of their active involvement in placing the country on the right track. It has always been simplistic to leave this up to the government and now more than ever, it will be futile to think they would be able to at a federal level.

The 2012 presidential race in Mexico will have three relevant frontrunners: Enrique Peña Nieto (PRI), Andrés Manuel López Obrador (PRD) and if the most recent polls stay the same until February, Josefina Vázquez Mota for PAN.

Vázquez Mota is facing an upstream battle. Of the three, she is the candidate with the least experience, the least media exposure and she has never occupied a publicly-elected government position. Moreover, she carries with her allegiance to a party which in the eyes of many, has failed to capitalize on the democratic transition. The political cost of Vicente Fox’ dormant presidency and Felipe Calderón’s war on drugs-related fatalities puts her in the worst position to win the race. Recent state elections in Estado de México, Coahuila, Nayarit, and Michoacán where the PRI came out victorious, foreshadow PAN’s likely inability to maintain the presidency after 2012. On the off-chance that she could pull it off, Vázquez Mota would govern with a PRI-majority Congress, which most likely would hinder her ability to put forth any relevant changes (same as what happened to Vicente Fox). Vázquez Mota may be the right woman for the job, but she’s in the wrong place at the wrong time.

Though López Obrador’s abandoning of his divisive rhetoric from 2006 gained him a second attempt at the presidency from leftist parties (against my forecasting, I might add), today his flip-flopping positions make him the least credible candidate. His impeachment when he headed the Mexico City government, his irresponsible indebting of the city for his populist gains and his sketchy financing for the past five years make his track record and his current platform incompatible. Moreover, those with a bit of memory will not forgive his utter disregard for the rule of law during the last post-electoral period. 

In the last elections Calderón was able to beat López not because of votes for the PAN candidate but because Calderón was perceived as the “useful vote” for people who wanted to keep a radical López out of the presidency at all costs.  Ironically, with the PAN’s current weak position and López’ confrontational delivery toning down, in 2012 he will likely be the recipient of many anti-PRI votes, possibly enough to get him to power.

If this is the case, Mexico will have yet another demagogue as president; one who has promised too much to too many divergent interest groups in order to try to get a critical mass of support; he will face a real challenge in being able to deliver. His bold statements on creating “a Republic of Love,” getting the armed forces off the streets in six months and creating 4 million jobs in six weeks have been called irresponsible by respected analysts. Add to this the fact that like Vázquez, his every move would most likely be blocked by a PRI Congress.

The third player is Enrique Peña Nieto, the custom-built candidate from the PRI. Called out by López as a “junk-food candidate,” he currently has the favored standing position to win the presidency, though it will most likely end up being a very close race.

Peña’s slick young look and his recent marriage to soap opera star Angélica Rivera equate the couple to the Ken and Barbie of Mexican politics. But what does Peña represent? For one, the return of a party where over 70 years of absolute rule is considered by many the root cause of the current organized crime proliferation in the country. PRI has been gaining ground at a state and municipal level under the banner of “we did know how to govern” and “we controlled (co-opted) the narcos” because citizens have not been able to grasp the benefits of a transition in power and they are tired of the war on drugs.

Related to this, President Calderón has been candid in warning Mexico of the possibility of collusion between drug lords and the PRI should they regain power. As recent allegations of organized crime intrusions favoring PRI in elections in Michoacán show, Calderón’s warnings may not be so far-fetched. Peña Nieto’s candidacy is also tainted by the fact that he will run under a coalition with the PANAL (Partido Nuevo Alianza) supported by Elba Esther Gordillo, president of the SNTE, the combatant teacher’s union and one of Mexico’s most despised political characters.  Rumors of Carlos Salinas de Gortari backing Peña’s candidacy and accusations of Peña’s involvement in the death of his first wife, Monica Petrelini, also warn us of the return of the PRI of old. In addition, TV media moguls and other oligarchs will side with Peña Nieto in order to push him into Los Pinos.

In laymen’s terms Mexicans will have a choice in 2012 to vote for the woman who can’t win, the demagogue who can’t deliver or the pretty boy with shady friends.  In Mexico we are used to voting for the lesser of evils but this time it might be the hardest choice of all.  Given the current scenario, the real challenge will be for the rest of the relevant actors (private enterprise, NGOs, special interest groups, media, universities, trustworthy state and municipal authorities, etc.) to build and achieve progress in spite of the credibility vacuum at the top of the government… and hope for a better race in 2018.

*Arjan Shahani is a contributing blogger to AmericasQuarterly.org. He lives in Monterrey, Mexico, and is an MBA graduate from Thunderbird University and Tecnológico de Monterrey and a member of the International Advisory Board of Global Majority—an international non-profit organization dedicated to the promotion of non-violent conflict resolution.

Return of the Divider: López Obrador Kicks Off Again

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Here is a link to my latest article on AQBlog, titled “Return of the Divider: López Obrador Kicks Off Again”

http://americasquarterly.org/node/2403 , published on April 20th, 2011. Please feel free to visit and comment.

Here’s a copy of it:

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Andrés Manuel López Obrador (AMLO) refused to accept defeat in the 2006 Mexican presidential race, causing chaos, dividing our citizenry with messages of hate and tolerating violence from his supporters. But it seems Mexico is ready to give him another try at the top seat of government.

When he ran in 2006, López Obrador was able to rally together practically all leftist factions and political parties. However, the election aftermath and López Obrador’s shift toward extremism caused many of his supporters to abandon him and to look for a more rational social discourse.  López Obrador’s current inability to maintain consensus even within his own political party is one of the main reasons why today the Partido de la Revolución Democrática (PRD) is a weakened organization and keeps juggling with on-and-off alliances with its offspring (Partido del Trabajo, Convergencia, Partido Social Demócrata, and other small political parties).

Since the PRD would not institutionally carry him, López Obrador recently created a new platform, called the Movimiento de Regeneración Nacional (National Regeneration Movement), or Morena for short, which coincidentally translates to “dark-skinned woman” and is a reference to the Virgen de Guadalupe (Virgen Morena). Through Morena, López Obrador is once again appealing to the disheartened lower classes and sowing seeds of division with over-simplified, anti-business messages.

Though it is certainly true that in Mexico a huge gap between rich and poor continues to exist, it is a distortion of reality to wholly blame the private sector. For one, the government is not broke, nor does it lack the resources to spearhead development initiatives. For another, it significantly taxes the private sector. Money is there, but political will is absent.

Here’s the truth: In select industries, the Mexican private sector is taxed at a rate of up to 50 percent of its income. Yet business groups are arguably the largest promoters of development today, not just through creation of formal employment but through partnerships in large infrastructure projects, as well as promoting education and establishing corporate social responsibility programs (often more efficiently managed than most municipal budgets). Private enterprise is also one of the few captive taxpayers in a country where the informal sector amounts to approximately 25 percent of our economically active population and many government officials get automatic tax exemptions.

So what is Morena telling Mexico? Through its website, the party is accusing 16 Mexican businessmen of being personally responsible for what it calls “the national tragedy.” Among the named culprits are Ricardo Salinas Pliego from Grupo Salinas, Dionisio Garza Medina from Grupo Alfa, Emilio Azcárraga Jean from Televisa, Grupo BIMBO CEO Lorenzo Servitje, FEMSA President José Antonio Fernández Carbajal, Cemex CEO Lorenzo Zambrano, and Carlos Slim Helú, who heads Grupo Carso. 

Andrés Manuel López Obrador purports to offer “proof of responsibility” for this supposed tragedy by listing the approximate monetary values of the companies led by these men. Let me say that again: AMLO’s proof of these men’s participation in what he calls the national tragedy is the fact that they are able to run companies successfully and collectively provide employment to more than half a million people directly. Of course, López Obrador fails to mention the companies’ contributions to the economy and urban development, the benefits they provide their workers and their efforts to positively engage communities.

Morena’s hymn sings, “The Right must not alter the results of the elections. In order to avoid their frauds all we need is to organize against them.” It goes on to say “National Regeneration Movement: peaceful until the end.” But in Morena’s homepage we see an endorsement of the Sindicato Mexicano de Electricistas, an electrical workers’ union that has perpetuated violent conflict in Mexico City, including recently setting cars on fire, sabotaging the city’s electrical infrastructure and beating up Comisión Federal de Electricidad employees who took their jobs after Luz y Fuerza del Centro was dissolved.

At a time when what we need most is unity behind a constructive nation-state project, the return of the divider is a hard blow for our future and an irony of our political present.

*Arjan Shahani is a contributing blogger to AQ Online. He lives in Monterrey, Mexico, and is an MBA graduate from Thunderbird University and Tecnológico de Monterrey and a member of the International Advisory Board of Global Majority—an international non-profit organization dedicated to the promotion of non-violent conflict resolution.