El voto nulo no anula tu voluntad

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Queridos lectores,

Escribo las siguientes líneas con el objetivo de plantear mis razones para considerar que en los comicios que están a la puerta, optar por la anulación del voto es una postura que veo válida. Respeto a quienes piensen diferente y tengan sus propias razones para considerar un camino distinto. Como siempre, reitero que lo aquí expresado es una opinión personal y no refleja ideas, opiniones ni intereses de cualquier otra persona o institución con quien tenga cualquier tipo de vínculo personal o profesional.

Durante este periodo electoral, pude vivir de manera muy directa el proceso nuevo de las candidaturas independientes. Un ciudadano comprometido con su municipio, con un proyecto bien estructurado y dispuesto a retar la partidocracia, me invitó como parte de su equipo en lo que fue una experiencia muy didáctica para intentar lograr el primer registro de un candidato verdaderamente independiente a un puesto de elección popular en el país.

Lo platicábamos en su momento: decíamos que las reglas habían cambiado pero que habían sido impuestas para hacer prácticamente imposible lograr que un ciudadano sin vinculación partidista llegara a la boleta. Y teníamos razón.

Los obstáculos enfrente de nosotros eran procesales y sistémicos. Nos enfrentamos con funcionarios y burócratas que hacían hasta lo imposible por bloquear nuestro camino. Nos negaban acceso a información necesaria para armar el proyecto y lograr su aprobación. Conseguir un mapa distrital, identificar y encontrar a un juez de barrio, extraer la misma información de 4 distintas versiones de una credencial de elector, hasta decodificar formatos creados intencionalmente para confundir y generar errores… a todo esto nos topamos pero nuestra voluntad fue tal que pudimos superar las barreras y logramos preregistrar nuestro proyecto. Posteriormente nos topamos con el reto de comprobar un respaldo ciudadano desproporcional incluso a las tasas requeridas de los partidos políticos para mantener su registro, registro que por cierto, les permite seguir extrayendo fondos de nuestros impuestos sin tener que mostrar ningún tipo de resultado benéfico para la sociedad.

Tomó esfuerzos titánicos lograr la obtención de las firmas que por Ley eran requeridas, ya que no contábamos con una infraestructura partidista de apoyo. Nosotros no teníamos acarreados, “líderes de colonia”, “amigos” en los medios ni recursos de origen cuestionable. Aun así, excedimos nuestra meta de firmas y conforme a la Ley, procedimos a solicitar el registro de manera oficial. Tras una serie de irregularidades (que nuestro proyecto debidamente identificó y señaló), las autoridades electorales decidieron de manera arbitraria no reconocer una porción significativa del respaldo ciudadano que apoyaba nuestro proyecto y a la vez otorgarle dicha validez, a otra persona que hoy aparece en la boleta denostando una candidatura supuestamente independiente. Fue una fuerte derrota a la voluntad ciudadana verdaderamente independiente y muy pocas personas se enteraron de ello.

Durante mi involucramiento en este proyecto, aprendí bastante acerca nuestro sistema electoral y en específico de este nuevo episodio que hoy vanagloriamos como “el momento de los independientes.” Comparto algunos de mis aprendizajes:

  • El sistema actual, por lo menos en lo que al estado de Nuevo León y el municipio de San Pedro Garza García respecta, NO PERMITIÓ el registro de candidaturas realmente independientes.
  • Los candidatos a la gubernatura de Nuevo León y de SPGG que hoy izan la bandera de independientes lograron su registro gracias a las estructuras partidistas que facilitaron que sus proyectos superaran las barreras que un proyecto ciudadano dificilmente hubiera podido superar. Me tocó ver de primera mano el involucramiento directo de partidos como Partido Morena, Partido Movimiento Ciudadano, Partido Encuentro Social y (no confirmado pero con indicios suficientes para generar sospecha en uno de los dos casos) del PRI. Cabe mencionar que la candidata en San Pedro previo a su proyecto independiente, ya había amarrado la candidatura por el Partido Movimiento Ciudadano.
  • Ambos casos que suscribo son participes de los vicios de clientelismo partidista que hoy retóricamente descalifican porque el problema no es de un partido o de otro. El problema es sistémico y el estatus quo partidista ha encontrado en estos movimientos enmascarados de independencia, la perfecta vía para generar historias que parecen ser de éxito para la ciudadanía que responde a ellos por hartazgo, sin darse cuenta que al solapar falsos independientes, sólo fortalecen más al sistema actual. Si lo único que tienen que hacer los partidos es disfrazar a su gente de independiente para retener el poder y bloquear a los verdaderos independientes, poco se ha avanzado con las reformas electorales que tanto celebran los candidatos señalados.
  • Lo que se ha vuelto un discurso de “voten por los candidatos independientes por ser independientes” resta profundidad al análisis del voto y les otorga una ventaja gratuita que no deberían de tener, especialmente en aquellos casos ya mencionados cuya supuesta independencia es más que cuestionable. Votar “porque es el independiente” en este contexto, es igual de responsable que votar “porque me inspira confianza” o “porque está bien guapo”.
  • La supuesta ventaja en votar por estos “independientes” es que el voto por ellos no abona hacia la retención del registro de un partido… pero esto es poco relevante si al contar con la estructura partidista con la que cuenta la élite política, pueden dar de alta nuevos partidos sin mayor problema… (véase así el surgimiento del PANAL, PSD, PES, Partido Humanista, Partido Movimiento Ciudadano, etc.)

Personalmente, tomo la elección del voto de una manera muy seria. Considero mi voto el endoso directo y explícito de una persona, un equipo, una idea y/o una plataforma. Otorgar dicha confianza y voluntad, no es poca cosa.

En un país tan pragmático y poco académico (políticamente) como México, el voto es menos allegado a una ideología particular (de derecha, centro o izquierda) y mucho más al contexto y situación particular. En las distintas elecciones en las que he podido participar, he otorgado mi voto a proyectos de distintos partidos como también en instancias he decidido anular mi voto cuando no he identificado suficientes razones para apoyar una propuesta particular.

En México, las palabras “voto útil” y/o el “voto de castigo” cobran vida conforme se va acercando la fecha de votación y la especulación de resultados por encuestitis llega a su máximo apogeo. En Nuevo León, recientemente declinó el candidato Fernando Elizondo del Partido Movimiento Ciudadano a favor del candidato Jaime Rodríguez, precisamente bajo la premisa del voto útil y con un discurso pueril de “co-gobierno.” Dijo haberse dado cuenta que no podría ganar y que lo mejor sería apoyar a alguien que sí podría estar en posibilidades de hacerlo, en lo que se vuelve un proyecto cuya propuesta toral es antagonizar al PRI, castigando a la pésima administración del gobernador PRIista Rodrigo Medina. Aprovecho el momento para reiterar que repruebo la actual administración de manera categórica.

El voto de castigo funciona por una lógica de eliminación. “No me gusta lo que hizo X así que apoyaré a Y” y desde mi punto de vista, esta lógica es falaz. Una cosa es reprobar una propuesta o ejercicio  y otra completamente diferente es agraciar a un alternativo con el endoso de mi voluntad política sólo por estar en el lugar y momento fortuitos para capitalizar de mi desdén por la figura reprobada.

Como lo comentó Denise Dresser, en un contexto sistémicamente contaminado con nuestro entorno político, castigar a uno es recompensar a otro por percibirlo como “menos corrupto” o “menos incompetente”. Si entre las alternativas puestas sobre la mesa (o en la boleta), no hay una sola cuya plataforma tenga razones suficientes para que le otorgues tu aprobación, castigar algo que repruebas es premiar algo que repruebas menos. Habiendo expresado la importancia que le doy a mi voto como una extensión de mis principios y de lo que habla de mí como persona, no me es concebible celebrar mi derecho político con tanto conformismo.

En la boleta no existe un solo renglón que diga “Votar en contra de…” así que el voto útil o voto de castigo en realidad se vuelve un fácil recurso para aglutinar voluntades políticas detrás de una propuesta cuando en realidad no se le apoya con la profundidad expresada en un porcentaje de voto. No nos confundamos. Si te importa mandar el mensaje de que estás votando en contra de alguien, el sistema lo interpretará de manera distinta ya que no está construido para expresar esta voluntad.

Un voto de nulidad desgraciadamente no castiga a la partidocracia en sentido de quitarle recursos económicos proporcionales pero SÍ representa de manera efectiva la voluntad del ciudadano que quiere decirle al sistema “ninguno de ustedes merece mi aval” y lo hace de manera muy distinta al hecho de no acudir a votar. No acudir es una protesta en silencio, que nadie escucha y que es agrupada en la misma categoría de quienes fueron irresponsables y no sacaron su credencial para votar a tiempo, los desidiosos o los que por alguna razón se les imposibilitó llegar a la casilla para votar.

Acudir a ejercer tu derecho ciudadano y expresar tu voluntad al emitir un voto nulo, si esa fuera tu elección, es una manera veraz de mostrar el hartazgo que muchos tenemos. Yo estoy harto de la partidocracia, de la corrupción, de los candidatos incompetentes, de los candidatos deshonestos, de los candidatos falsamente independientes y de estrategias políticas orientadas a ganar campañas en lugar de desarrollar proyectos de gestión que pudieran avalar al candidato o hacerlo atractivo al puesto. También estoy harto de la desinformación y de la guerra sucia, que en estos comicios y sobre todo en la carrera por el gobierno del estado de Nuevo León, ha llegado a nuevos niveles de infrahumanidad.

En resumen:

  • Si hay algo que te convence en una plataforma, persona, idea, propuesta, te recomiendo apoyarla.
  • Si hay algo que repruebas en una plataforma, persona, idea, propuesta, te recomiendo señalarlo y expresarlo pero que dicho reproche no se vuelva el endoso automático de alguien más.
  • Si no existe una plataforma, persona, idea o propuesta que te sea suficientemente contundente como para merecer tu aval, no lo otorgues. La nulidad de voto es también una expresión de voluntad política. No te conformes y celebra tu libertad de no conformarte.
  • Si existe un ciudadano que consideres podría ser mejor opción que los que se incluyen en la boleta, utiliza el espacio en ella para expresarlo y endósalo con nombre y apellido. Es tu derecho.
  • Sea cual sea tu elección, acude a los comicios. La protesta en silencio no sirve de nada.

Gracias.

Is Peña Nieto Facing a Mexican Spring?

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Originally published by Americas Quarterly on December 4th, 2014.

Two years ago, Enrique Peña Nieto took office as Mexico’s president, under the banner of a renovated Partido Revolucionario Institucional(PRI) and with a promise of a brighter economic, social and political future.

Only two months after he took office, Thomas L. Friedman remarked on that promise in an article titled “How Mexico Got Back in the Game.” And who can forget Timemagazine’s February 2014 cover, featuring Peña Nieto with the headline “Saving Mexico”? In that feature, author Michael Crowley said that on the security issues, “alarms are being replaced with applause” and that the social, political and economic reforms package steamrolled through a PRI-dominant Congress were preview of great things to come.

The media prematurely started calling this era “Mexico’s moment.” Granted, we are living quite an interesting moment in Mexico’s history, but not for the reasons the 2012 optimists foresaw.

A recent series of events and decisions stemming from the political elite at local, state and federal levels has detonated into what could evolve into a Mexican version of the Arab Spring. In Friedman’s piece, he quoted the president of Monterrey’s Center for Citizen Integration saying that “Once a citizen feels he is not powerless, he can aspire for more change. […] First, the Web democratized commerce, and then it democratized media, and now it is democratizing democracy.”

This is exactly what’s happening. A newly empowered Mexican civil society is reacting and saying enough is enough.

Some of the things I will discuss in this piece are not making their way to mainstream media, or they are being distorted and minimized, but they are gaining momentum in the open forum of Mexican social media—clearly demonstrating the growing divide between institutions and a fed-up and empowered rebellious citizenry.

The apparent state-sponsored mass murder of 43 rural students from Ayotzinapa was not the result of Peña Nieto’s mandate or decisions. The horrible events occurred in the Partido de la Revolución Democrática (PRD)-run state of Guerrero, and the alleged intellectual authors of the massacre where the now-deposed and incarcerated PRD mayor of Iguala,José Luis Abarca, and his wife.

However, the president’s reaction to the crisis is proving to be more than a challenge for his office. Protesters are holding him accountable and expecting answers from him and only him.

When the massacre reached mass media, political groups in the elite saw it as an opportunity to attack their opponents. Two-time presidential candidate Andrés Manuel López Obrador called for Peña Nieto’s resignation, saying the president was not equipped to deal with the Ayotzinapa case. The PRI apparatus returned the blow, flooding the Web with a picture of Abarca and López Obrador hugging during a political rally and arguing that the two politicians were not only members of the same political party, but close friends and political allies.

While this game of political finger-pointing was going on, the families of the 43 students—and, quite frankly, most Mexicans—were more interested in what the federal government was doing to advance the investigation and to deliver credible results.

When days turned into months and the public still had no answers, two incidents collided and became a perfect storm for the president.

On November 7, 33 days after the Ayotzinapa students disappeared, Attorney General Jesús Murillo Karam gave a press conference in which he declared that the students’ bodies had been thrown in a mass grave and cremated, citing confessions from local gang members as evidence. Families of the students, who had expected empathy and hope, were instead subjected to a crude account of how their loved ones had been abducted, transported, tortured, maimed and murdered.

Murillo continued to share testimonies of apprehended criminals, describing the way the bodies were doused with gasoline and set ablaze. At the conclusion of the press conference, Murillo dodged questions challenging the credibility of his statements, only to abruptly end the session by getting up from his chair and murmuring “I’ve had enough” (Ya me cansé).

Though Murillo later said that his words were an expression of his frustration with the violence, #Yamecansé immediately became a trending topic on Twitter. Enraged Mexicans shouted they, too, had had enough of the political elite, of organized crime in bed with the government, and of being lied to and patronized.

The second PR disaster came two days later, when journalist Carmen Aristegui uncovered acase of alleged corruption and nepotism involving Peña Nieto’s wife, Angélica Rivera. Aristegui revealed that the construction company Grupo Higa, which had won a  multimillion dollar bid to construct a high-speed rail project in the PRI-governed state of Nuevo León, had also built Rivera’s now famous $7 million “Casa Blanca” mansion.

As if the Casa Blanca accusation wasn’t bad enough, Peña Nieto decided not to directly respond to it. Instead, the strategy from the president’s office was to have the First Lady provide an explanation, in a failed attempt to put distance between the accusation and the president.  The Rivera’s nonsensical YouTube video explanation of how she came to possess enough money to buy the house through acting in telenovelas, created an outcry on social media, showing that nobody bought the First Lady’s explanation. Instead, the video became yet another symbol of the effrontery with which the political class approaches their constituency, stirring up frustration and indignation.

The #Yamecansé and #CasaBlanca hashtags sparked massive social mobilizations and marches in the state of Guerrero, in Mexico City and in major cities across the country and abroad. Some have compared these mass protests with the #YoSoy132 movement of 2012.

The similarity between the two movements is the fact that Peña Nieto is the main target of criticis—but it would be more accurate to compare the current movement with the Arab Spring. #YoSoy132 was fueled by electoral politics, with the goal of preventing Peña Nieto from winning office. After Peña Nieto was elected, the movement did not die completely, but it became more symbolic than effective.

Today, enraged and politically alienated youth are amassing in a more organic way, and their reasons for protesting will not dissipate after electoral polls close. Local, state and federal incompetence and corruption have created more reasons than ever for people to take to the streets and demand a change.

There is no sign of this trend reversing. In fact, all strategies used by the government to tackle the protests only seem to aggravate them.  With accusations of police beating up and arresting peaceful protesters, Peña Nieto’s presentation of a security reformthat would unify local police forces was met with skepticism. The spokesperson for the relatives of the Ayotzinapa victims called the measure “like his words—false,” and a move by Mexico’s lower house of Congress to revise rules on social mobilization (Senate approval pending) was received as a threat to freedom of speech and freedom of movement.

Why aren’t these strategies working? In part, because they were the wrong solutions to begin with. In his recent op-ed in El Economista, the founder and president of the Mexican think tank Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA ), Armando Regil Velasco, identified the root cause of the prolonged problem:

“When your moral authority is so fragile, it doesn’t matter what you say. Skepticism will impose itself and little to nothing will be believable. [The Federal government] lacks honesty, courage and determination.”

The Mexican political elite, with Peña Nieto heading the list, has lost whatever  trust the citizenry once had in them. The phrase “more crooked than a politician” has risen to new heights in today’s Mexico, and those brave enough to mobilize are finding more and more reasons to do so as more cases of corruption and inadequacy develop.

After two years of Peña Nieto’s government and with the current social chaos the country is facing, I wonder where those 2012 notions of “Saving Mexico,” “Mexico’s moment” and “getting back in the game” have ended up. The best place to look for them is probably in the gutter.

¿Por quién votarías?

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Hay muchos factores que determinan el voto de una persona en las elecciones presidenciales. Los factores son distintos para cada quién y tienen diferentes pesos.

En México hay quienes votan por el candidato y por su percepción de su “calidad humana” (sí, entre comillas porque la atribución a calidad humana de todo político que llega a estar en nivel de competir por un puesto de elección popular en México tendría que estar en tela de juicio).

Otros votan por la plataforma o proyecto de cierto candidato. Los que siguen esta vía generalmente acaban decepcionados al medir promesa contra mandato. Los políticos mexicanos son especialistas en promesas incumplidas.

Otros más favorecen a un partido en particular, ya que se sienten ideológicamente identificados con los valores que lo respaldan teóricamente. O en el peor de los casos los que votan por partido lo hacen “porque me gustan sus colores”.

Hay un grupo más que vota por “el menos peor”, evaluando implicaciones de la llegada de un candidato versus otro, la composición del Congreso con el que le tocará convivir y atendiendo fobias respecto a lo que sucedería en torno a un voto útil y sus intenciones de que cierto candidato no llegue al poder.

Y así como éstas, hay muchísimas más razones por las que definimos nuestro voto.

El día de hoy estuve pensando mucho en el momento político, económico y social por el que pasa México y me surgió un cuestionamiento que muchas veces he visto en los medios, pero que hoy más que nunca, me preocupa la conclusión a la que llego para responderlo:

Si las elecciones presidenciales fueran el día de hoy, ¿por quién votarías?

Me tocó ver los aciertos y desaciertos de dos Presidentes del PAN. Fui testigo de cómo desaprovecharon su ventana en el poder y no fueron capaces de contrarrestar o negociar con Congresos en los que no tenían mayoría. Vi la miopía detrás de su administración de una supuesta guerra contra las drogas y la manera en que el crimen organizado los superó sin vuelta atrás. No los culpo por la manera en que recibieron el país tras más de 70 años en los que más que pactar con el narco, se co-gobernó con él. Los culpo por su inhabilidad de transicionar a un modelo en que no nos diera miedo cruzar la puerta de nuestras casas. Me tocó ver cómo al ser derrotado y abrirle la puerta de regreso a la bestia, en lugar de reagruparse y armar una estrategia de concentración y fortalecimiento, el PAN se desmoronó al punto de que hoy no tiene un líder que pudiera considerar ni candidato ni presidenciable.

Me tocó ver al viejo PRI y al nuevo PRI. Me tocó ver la forma en que hoy “disentir” es una palabra prohibida en el Gobierno Federal. Me tocó ver el regreso y la exacerbación de viejos vicios y toxicidades de nuestra nación de antaño. Me tocó la dictadura perfecta reloaded y los escándalos con sus respectivos deslindes. Me tocó ver la represión en manos de un grupo que ha sabido estirar la liga y faltarle completamente al respeto a las personas que gobierna, llevándolas al punto del hartazgo y la frustración. Me tocó ver a este partido sembrando en las nuevas generaciones un nivel de alienación, resignación y rechazo al quehacer político que genera una completa desconexión e incapacidad de trabajo conjunto efectivo entre sociedad civil y autoridades.  Me tocó conocer niveles de descaro que no sabía existían en la condición humana.

Me tocó ver a un líder moral de un partido de izquierda decirle a su actual Comité Ejecutivo que debería renunciar y que su partido ya no sirve. Me tocó ver cómo de dicho partido emanaron personas que hoy son señaladas en Guerrero y Morelia como criminales y la irresponsable respuesta institucional a dichos señalamientos por parte del partido que los llevó al poder. Me tocó ver cómo al dejar de ser opción viable, uno de los mayores bastiones del PRD, hambriento y embriagado por su sueño de poder, decidió fundar un nuevo modelo de idolatría a su persona y propagar un discurso gastado y destructivo. Me tocó ver cómo el romanticismo detrás del pensamiento de izquierda hoy se traduce a facciones descarriadas, que aspiran a provocar mayor caos e inestabilidad con el único propósito de hacer así más probable su llegada al poder, por regla de eliminación.

Me toca ver los gritos y reclamos por justicia, así como las exigencias de renuncia al actual mandatario. Y no es que quiera que renuncie o que no renuncie esa persona por la que no voté y no votamos la mayoría de los mexicanos (con o sin fraude o monederos Monex).  El mayor problema es que HOY, buscando dentro del espectro partidista, simplemente no veo ni partidos ni posibles candidatos ni figuras presidenciables. Hoy en la clase política de México, ni siquiera encuentro al “menos peor.” Si las elecciones presidenciales fueran el día de hoy, ¿por quién votarías? POR NADIE.

Sí, sí me dueles México. Exactamente tres chingos.

Is this the tipping point?

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tipping point

An effigy of President Enrique Peña Nieto burns as protesters gather in Mexico City’s Zocalo square, demanding justice for the state-sponsored assassination of 43 students in Guerrero.

Bala perdida – Jumbo

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No se pierdan esta gran rola y poderoso video de Jumbo… Para como está la cosa en nuestro querido país, QUE HUEVOS de este grupo regiomontano. Aplausos.

y en temas relacionados… otro rolón de Zozaya que salió un par de años pero cuyo mensaje sigue igual de vigente:

Me dueles, México. Me dueles tres chingos.

 

Y yo que pensaba que López Obrador no era el Presidente…

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Acabo de leer el Paquete Económico para el ejercicio Fiscal 2014 que el Ejecutivo entregó al Congreso (el cual probablemente ni leerán los Diputados, votarán por bloque y aprobarán). En resumen esta propuesta es populista, provocará efectos inflacionarios no necesarios y una vez más, cargará la mano a los cautivos en lugar de hacer lo que sería justo: expandir la base para que seamos TODOS los que pagamos los impuestos que mantienen al gobierno.  Seguramente saldrá AMLO a las calles a protestar también este paquete (porque el señor no pierde excusa para tratar de mantenerse vigente y seguir chupando del sistema como lo ha hecho por mucho tiempo) pero el paquete parece inspirado en la lectura a profundidad de su libro “La mafia que se adueñó de México… y el 2012” (Sí, sí lo leí), plagado con recursos para atacar a las clases productivas de México y exentando de responsabilidades a los acarreados que llenan las plazas cuando hay mítin político y sí, suman MUCHOS votos.

Estoy de acuerdo en:

  • El chicle no es alimento.
  • Gravar las bebidas saborizadas con azúcares añadidas es una idea a considerar en un país que sufre de diabetes, sobrepeso y obesidad (aunque le van a sacar la vuelta cambiando la fórmula y ya).
  • Establecer impuestos mayores a combustibles que hacen más daño.
  • Medidas para desincentivar el consumo de cigarro y la entrada de cigarros “pirata” al país.

Pero las burradas de este paquetito por mucho superan a los aciertos:

  • Dice que promueve la equidad del sistema tributario. Pero ataca a la clase media, media alta y alta sin tocar a la clase media baja y baja que es la base de la pirámide.
  • El cine es cultura. Un concierto no.  IVA a conciertos… por alguna razón. Exención de IVA al cine pero pongámosle IVA a una presentación artística en vivo (con excepción del circo por alguna razón). En resumen, a Peña Nieto le gusta mucho el Circo Atayde y la saga de Scary Movie. Odia cuando viene Yanni.  
  • Eliminación del IDE.  Supongo que hay que facilitarle el lavado de dinero a los amigos… La verdad es que un IDE a depósitos de más de $15,000 sí es ridículo pero la solución no es eliminar el impuesto sino elevar la base de $15,000 que es una transacción bastante común a un monto mayor (por ejemplo $100,000)
  • ¿Tienes casa? ¿La quieres vender? Hazlo antes del 31 de diciembre porque en el 2014, si la vendes 16% se va directo al gobierno. Así que pagas por tener casa (predial) y pagas por deshacerte de ella (eliminación de exención a la compra, renta y pagos de hipoteca de casa habitación). ¡Es más, pagas por pagarla! (pagos de hipoteca). El tema de pagar impuestos por renta seamos honestos, todos los renteros e inquilinos le van a sacar la vuelta a través de arreglos informales… y pues sí, ¡que viva la irregularidad!
  • ¿Quieres tener a tus hijos en una escuela decente? ¡El gobierno quiere tu lana! Así es, si ya de por si te partías la madre por tener a tus hijos en una escuela privada (con colegiaturas altas, aportaciones, costos de uniforme, materiales y todo lo demás), ahora te la van a poner más difícil: ¡IVA para las escuelas privadas! Aquí hagamos una pausa especial porque el tema lo amerita: tus impuestos ya pagan por la educación pública del país y a tasas mayores que muchos países desarrollados. El porcentaje del PIB que se va a educación en nuestro país es mayor que el de Canadá, Costa Rica y Australia pero todos sabemos que ese dinero nunca llega a los salones de clase y por ende, la calidad de la infraestructura y de los maestros en el sistema público están del nabo. Por eso muchísimos mexicanos literalmente nos partimos la madre para buscar una mejor oportunidad de desarrollo para nuestros hijos. Mis impuestos (y los tuyos a menos que vivas en el DF) le pagan la escuela a muchos que evaden o simplemente porque forman parte de la economía informal, no declaran ni pagan impuestos. No nos quejamos porque entendemos la necesidad de contar con un sistema público, a pesar de que el mismo esté plagado de vividores (SNTE, CNTE y miles de “servidores públicos” de la SEP). No nos quejamos y buscamos que nuestros impuestos se destinen a MEJORAR al sistema público pero hasta que esto no suceda, hasta que no hagan una limpia completa y arreglen su desmadre, no me pidan que sacrifique el futuro de mis hijos. No me dejen sin opciones y no me roben más de lo que ya lo hacen. No sean descarados y desalmados.
  • ¿Tienes mascota? ¡No le compres pareja y no le des de comer! Mientras que en los países desarrollados la gente que tiene mascota recibe incluso incentivos fiscales para prevenir que sus calles se llenen de perros y gatos callejeros, en México te van a cobrar IVA por adquirir una mascota y por alimentarla. Yo no tengo mascota. No me gustan las mascotas y no quiero una… pero no entiendo la necesidad de joder a la gente que sí la tiene.
  • Mayor tasa si tus servicios de gas no son de Gas Natural. Las tranzas de Gas Natural Fenosa hacia consumidores no requieren mayor escaparate que el que ya muchos conocemos y sin embargo, el paquete fiscal promueve una mayor tasa impositiva si en tu casa o industria consumes gas butano. La excusa es medioambientalista. La razón real es política.
  • Adiós al Secreto Fiscal. La SCHP se atribuiría en este paquete, el derecho a publicar tu nombre, denominación, razón social y RFC y calificarte como “riesgoso para celebrar actos mercantiles o de comercio” si considera que no cumples con tus obligaciones fiscales. Esto en papel suena decente PERO el problema es que los registros de la SCHP están plagados de errores. Durante dos años estuve dando clases en una universidad y trabajando como empleado en una empresa. En la universidad bajo un programa estaba por nómina y en otro por honorarios. Mi declaración por ende, era complicada y por ello, siempre me apoyé con contadores para emitirla correctamente y asegurar que cumplía con todo lo requerido por el SAT. A pesar de haber cubierto todas mis obligaciones fiscales, a la fecha me llegan notificaciones que dicen que les debo dinero. Cuando me he acercado a Hacienda para buscar clarificación, nunca han podido encontrar lo que según ellos les debo PERO me siguen llegando notificaciones. Quienes me atienden me dicen “seguro es un error del sistema porque no nos debe nada”… y año con año, las notificaciones siguen llegando. ¿Van a publicar mi nombre a raíz de su ineficiencia?
  • Si ganas más de 500,000 pesos al año, tu ISR de 30 a 32% y si eres un pequeño empresario, también te van a torcer.  El ISR está conceptualmente mal. Entiendo perfectamente la lógica y justicia colectiva detrás de “el que más gana, más debe de pagar” PERO eso no quita que el sistema escalonado del ISR que existe en México es una estupidez. Explico:El que gana más YA paga más sin tener que ponerle diferentes tasas porque su base gravable es mayor. Es decir, el sistema escalonado jode dos veces al que más gana: le quita más porque su base gravable es mayor Y porque le aplica una tasa mayor. Y si por alguna razón (inexplicable para mí) estás a favor de un sistema escalonado, como quiera el ISR en México está mal, ya que aplicará la misma tasa impositiva del 32% a quien gana 42,000 pesos al mes, que la que aplica a los multimillonarios del país.
  • Y quitarle el tratamiento especial a los Repecos, desincentiva a los emprendedores de México. Gracias, Peña Nieto… sólo eso nos faltaba.
  • ¿Querías deducir impuestos? ¡Lástima Margarito! “Se propone limitar el monto máximo de las deducciones personales realizadas por una persona física al año a la cantidad que resulte menor entre el 10% del ingreso anual total del contribuyente , incluyendo ingresos exentos, y un monto equivalente a 2 salarios mínimos anuales correspondientes al área geográfica del Distrito Federal”.

¿Algún país que acepte a un mexicano errante que ya no quiere darle un peso más de impuestos a su gobierno? Ahí me avisan… porque yo ya no quiero aportar valor en un país que no lo valora. Es bien triste llegar a esta conclusión porque de verdad que quiero, es más adoro a mi patria pero todos tenemos nuestros límites. Si mínimo viera que mis impuestos trabajan a favor del país, otra cosa sería pero ya estoy harto de llenarle los bolsillos a los “servidores públicos” y sus amigos. Su descaro me desmoraliza. 

Peña Nieto’s Challenges: From Teacher Strikes to Energy Reform

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Here is a link to my latest article on AQBlog, titled “Peña Nieto’s Challenges: From Teacher Strikes to Energy Reform“, published on August 29th, 2013. Please feel free to visit and comment. Here is a verbatim copy of it in case you prefer to read it on my personal blog, though I recommend actually going to the site because of additional content, other blogger’s articles, etc.

The first nine months of Peña’s administration have kept the press busy and all of the country’s eyes and ears focused on what will happen next. He’s been characterized as bold, action-oriented and dynamic but clearly, not a team player.

He was celebrated by many (yours truly included) in February when he presented an ambitious and much needed education reform but disappointed just as many after having this effort easily thwarted by militant and disgruntled unionized teachers from the Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), which has taken Mexico City hostage in the last week to avoid needed secondary laws to enact the reform passing through Congress.

The inability to prevent and the lack of resolve to disperse a non-justified blockage of Congress as well as a blockade of the city’s main arteries—including those giving access to the airport and the Zócalo—has proven once again that political leaders are taking decisions not based on the greater good, the rule of law or the citizenry’s interests, but on a political agenda serviced by interest groups holding more power than they should and unable to cooperate with each other.

Mismanagement of this situation could soon spark violence and create a larger-than-ideological divide. The affected citizenry in Mexico City will only stand so much. In a recent poll by BCG-Excelsior, 52 percent of Mexicans stated that they are so fed up with the CNTE’s irrational resistance to the education reform and their militant actions that they would justify use of public force to disperse the picketers.

And while the teachers take to the streets, both Peña Nieto and the city’s government cower out of taking necessary action because of the political cost it would imply. Mexico City is not the only thing that’s paralyzed because of this—a broken education system puts the nation’s future talent pool at risk.  

The other current hot topic in the president’s agenda is energy reform. As recently described by Christian Gomez on AS/COA, “the proposal includes constitutional changes that would open up Pemex, the 75-year-old state oil monopoly, to profit-sharing contracts and foreign investment.”

This new notion of natural resources no longer belonging exclusively to the nation poses a huge shift in paradigm. Reactions from the nation’s Left include accusations related to autonomy, national patrimony and the role of government vs. private investors in extraction and having access to revenues from one of the nation’s most important sources of income. The opposition understands that PEMEX’s inefficiencies and the plague of corruption need to be addressed but they propose that a problem should not be fixed by creating another one.

One of the most respected voices from the Left, Cuauhtémoc Cárdenas, has recently stated that both PEMEX and CFE (federal electricity company) can become highly productive without having to edit the Constitution and without allowing foreign and/or private hands in the nation’s riches. If national patrimony is challenged due to reforms to articles 27 and 28 of the Mexican Constitution, Cárdenas has warned he would call for nationwide protests and he would even take to the streets along with López Obrador’s Morena (National Regeneration) movement.

Given its current party composition, Peña can easily get approval for the energy reform in Congress but he would be naïve to think that this is the only hurdle he needs to jump and he is doing a terrible job at trying to get public buy-in to this proposal through vague infographics on TV.

If there is possibility for effective energy reform, an open and inclusive debate needs to take place. This topic is not one that his team should be discussing behind closed doors and the hard questions will require real answers, not 20-second TV spots.

Peña’s government has been characterized by a “my way or the highway” attitude which is an easier temptation to fall into than trying to build consensus in a country as complex and fragmented as Mexico. This dictatorial style is only possible because of the fact that PRI has a stellar position both in Congress and in the State governments to push its agenda forward, something neither former Presidents Fox nor Calderón had. However, Peña would do well in understanding that his constituency is not limited to the political parties or even the power elites.

Organized teachers have already proven what they can do in Mexico City given enough motivation. Sparked by national patrimony rhetoric, larger, non-organized social mobilizations could easily flare up in different key cities in Mexico and cause larger havoc. As former U.S. Ambassador to Mexico Tony Garza recently wrote, “these red flags, so to speak, are especially relevant given the influence and disruptive potential of many of today’s social movements. The eruption of mass street protests in Brazil is just one recent example of a government being forced to change direction on a policy initiative and find a way to rapidly and constructively respond to the desires, often inchoate, of a newly emboldened and empowered population. It’s a cautionary tale that begins with frustration and finds expression in mass action.”

Even when theoretically, Peña could powerball his reforms forward, both him and the PRI need to wake up and understand that they cannot be the only voice to determine the nation’s destiny. Vargas Llosa sarcastically called the previous PRI era “the perfect dictatorship” but today’s Mexico will not stand for a return of that so-called “perfect” model. Peña needs to learn to play well with others.