¿Por qué Reto #42xMx?

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Si nos conocemos, es probable que estos últimos días te haya buscado directamente o te hayas enterado del Reto #42xMx. Platicando sobre el tema, un amigo me preguntó hace un par de días “¿por qué lo estás haciendo?” y ante su duda, que puede que tú también tengas, decidí escribir estas líneas dando algunas respuestas. Pero antes, para quienes no sepan qué es Reto #42xMx, la siguiente breve explicación:

Reto_42xMx_TEASERReto #42xMx es una campaña en donadora.mx/projects/42xmexico que lancé para recaudar fondos y contribuir al trabajo de una organización llamada Enseña por México. La meta es reunir $115,000 pesos mexicanos antes del 7 de diciembre, 2017 y así, lograr beneficiar a más de 120 niños dándoles acceso a educación de calidad a través del modelo transformacional de ExM.

Ahora, ¿por qué hacerlo? Las razones son muchísimas pero te comparto las principales y te pido que si alguna de ellas te hace clic, consideres apoyar el reto donando hoy la cantidad que puedas donar. No hay mínimos y cualquier aportación que puedas hacer, será importante para llegar a la meta.

Mis razones para Reto #42xMx:

  • Estoy seguro que si mejoramos la educación en el país, abrimos puertas a que mejoren y se superen MUCHOS de los males y necesidades que tenemos en México. La educación de calidad es un motor de desarrollo, una herramienta de superación y un vehículo a la civilidad.
  • El trabajo de Enseña por México hace la diferencia y genera un impacto REAL. Tengo la suerte de haber visto personalmente la forma en que el modelo funciona. Los niños y jóvenes que se benefician del modelo de ExM obtienen herramientas que les permiten romper barreras y acceder a un mejor futuro personal y profesional.
  • Los fondos de Reto #42xMx se destinarán de manera íntegra a los programas tras cubrir la cuota de la plataforma donadora.mx. El dinero no se irá a arcas y “gastos administrativos” de nadie ni se insertará en el gasto público destinado a la educación. Serán fondos utilizados para cubrir los costos directos de traer educación de calidad a las zonas en las que Enseña por México trabaja a través de sus PEMs (Profesionistas Enseña por México).
  • Donde naces no debería de determinar el nivel de educación que recibes. Creo que esto es indiscutible y el acceso a una buena educación debería ser un derecho inalienable en un país como el nuestro.
  • Quiero ser un ejemplo para mis hijos. Quiero que aprendan el valor que existe en lo posible cuando las personas se unen por un fin. Quiero sembrar en ellos un valor cívico y que entiendan la responsabilidad que tú y yo tenemos, que todos tenemos, de mejorar nuestro entorno.
  • Quiero superar obstáculos y me inspira ver a otros hacerlo. Mi meta de correr un maratón puede parecer insignificante para muchos pero para mí, ha sido una batalla por lograr lo que alguna vez pensé imposible. Y cuando te topas con algo así, es valioso armarte de razones más relevantes que las tuyas para superar tu meta. Es importante tener propósitos más grandes que uno mismo. Cada niño que se beneficia del trabajo de Enseña por México, recibe mejores armas para superar los obstáculos que la casualidad de haber nacido en ciertas circunstancias le ha puesto en su vida.
  • Pensar en cambiar el mundo puede parecer ilusorio e idealista. Los problemas son muchos, las necesidades enormes y es muy fácil dejar que esto nos abrume. Y sí, ante esto, es muy fácil no hacer nada. Pero, ¿dónde estarías si cada persona que en algún momento te ha tendido la mano hubiera decidido no hacer nada? Sé que Reto #42xMx no va a resolver el problema de la educación en México por sí mismo y en su totalidad. Sin embargo, lograr la meta de este reto será sustituir la indiferencia ante la vida de más de 120 niños del país con brindarles una mejor oportunidad y si yo puedo lograr eso, ¿por qué no intentarlo?
  • Lo increíble del crowdfunding, es que hace que la suma de pequeños esfuerzos logre grandes cosas. No necesitamos donar cientos de miles de pesos cada uno. Es la suma de las generosas posibilidades de cada uno de nosotros, la que hace la diferencia.
  • Ayudar y contribuir a mejorar las cosas que te importan, alimenta el espíritu. Creo que ante la difícil coyuntura político-económica y la erosión social a la que hoy nos enfrentamos, URGE alimentar el espíritu. Urge acordarnos de lo que es realmente importante y tendernos la mano.
  • Si logramos llegar a la meta de recaudación JUNTOS significará que no sólo pudimos llegar a un monto, sino que MUCHAS personas se enteraron del gran trabajo que hace Enseña por México y si por alguna razón hoy no contribuyeron, mañana a través de otra campaña u otra vía, estarán más abiertos a hacerlo. Y si en un par de años ExM ha logrado impactar positivamente a más de 60 mil niños y jóvenes del país, ¡imagina lo que podrán lograr si más personas los ayudamos a elevar la calidad de la educación en México!

¿Quieres ayudarme?  

  1. Dona lo que puedas en: http://donadora.mx/projects/42xmexico ¡Sólo tenemos hasta el día 7 de diciembre!
  2. Comparte este post y/o los materiales de la campaña que están en https://www.facebook.com/Reto42xMx/

¡GRACIAS!

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¿Por quién votarías?

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Hay muchos factores que determinan el voto de una persona en las elecciones presidenciales. Los factores son distintos para cada quién y tienen diferentes pesos.

En México hay quienes votan por el candidato y por su percepción de su “calidad humana” (sí, entre comillas porque la atribución a calidad humana de todo político que llega a estar en nivel de competir por un puesto de elección popular en México tendría que estar en tela de juicio).

Otros votan por la plataforma o proyecto de cierto candidato. Los que siguen esta vía generalmente acaban decepcionados al medir promesa contra mandato. Los políticos mexicanos son especialistas en promesas incumplidas.

Otros más favorecen a un partido en particular, ya que se sienten ideológicamente identificados con los valores que lo respaldan teóricamente. O en el peor de los casos los que votan por partido lo hacen “porque me gustan sus colores”.

Hay un grupo más que vota por “el menos peor”, evaluando implicaciones de la llegada de un candidato versus otro, la composición del Congreso con el que le tocará convivir y atendiendo fobias respecto a lo que sucedería en torno a un voto útil y sus intenciones de que cierto candidato no llegue al poder.

Y así como éstas, hay muchísimas más razones por las que definimos nuestro voto.

El día de hoy estuve pensando mucho en el momento político, económico y social por el que pasa México y me surgió un cuestionamiento que muchas veces he visto en los medios, pero que hoy más que nunca, me preocupa la conclusión a la que llego para responderlo:

Si las elecciones presidenciales fueran el día de hoy, ¿por quién votarías?

Me tocó ver los aciertos y desaciertos de dos Presidentes del PAN. Fui testigo de cómo desaprovecharon su ventana en el poder y no fueron capaces de contrarrestar o negociar con Congresos en los que no tenían mayoría. Vi la miopía detrás de su administración de una supuesta guerra contra las drogas y la manera en que el crimen organizado los superó sin vuelta atrás. No los culpo por la manera en que recibieron el país tras más de 70 años en los que más que pactar con el narco, se co-gobernó con él. Los culpo por su inhabilidad de transicionar a un modelo en que no nos diera miedo cruzar la puerta de nuestras casas. Me tocó ver cómo al ser derrotado y abrirle la puerta de regreso a la bestia, en lugar de reagruparse y armar una estrategia de concentración y fortalecimiento, el PAN se desmoronó al punto de que hoy no tiene un líder que pudiera considerar ni candidato ni presidenciable.

Me tocó ver al viejo PRI y al nuevo PRI. Me tocó ver la forma en que hoy “disentir” es una palabra prohibida en el Gobierno Federal. Me tocó ver el regreso y la exacerbación de viejos vicios y toxicidades de nuestra nación de antaño. Me tocó la dictadura perfecta reloaded y los escándalos con sus respectivos deslindes. Me tocó ver la represión en manos de un grupo que ha sabido estirar la liga y faltarle completamente al respeto a las personas que gobierna, llevándolas al punto del hartazgo y la frustración. Me tocó ver a este partido sembrando en las nuevas generaciones un nivel de alienación, resignación y rechazo al quehacer político que genera una completa desconexión e incapacidad de trabajo conjunto efectivo entre sociedad civil y autoridades.  Me tocó conocer niveles de descaro que no sabía existían en la condición humana.

Me tocó ver a un líder moral de un partido de izquierda decirle a su actual Comité Ejecutivo que debería renunciar y que su partido ya no sirve. Me tocó ver cómo de dicho partido emanaron personas que hoy son señaladas en Guerrero y Morelia como criminales y la irresponsable respuesta institucional a dichos señalamientos por parte del partido que los llevó al poder. Me tocó ver cómo al dejar de ser opción viable, uno de los mayores bastiones del PRD, hambriento y embriagado por su sueño de poder, decidió fundar un nuevo modelo de idolatría a su persona y propagar un discurso gastado y destructivo. Me tocó ver cómo el romanticismo detrás del pensamiento de izquierda hoy se traduce a facciones descarriadas, que aspiran a provocar mayor caos e inestabilidad con el único propósito de hacer así más probable su llegada al poder, por regla de eliminación.

Me toca ver los gritos y reclamos por justicia, así como las exigencias de renuncia al actual mandatario. Y no es que quiera que renuncie o que no renuncie esa persona por la que no voté y no votamos la mayoría de los mexicanos (con o sin fraude o monederos Monex).  El mayor problema es que HOY, buscando dentro del espectro partidista, simplemente no veo ni partidos ni posibles candidatos ni figuras presidenciables. Hoy en la clase política de México, ni siquiera encuentro al “menos peor.” Si las elecciones presidenciales fueran el día de hoy, ¿por quién votarías? POR NADIE.

Sí, sí me dueles México. Exactamente tres chingos.

En un rincón de Chihuahua, el Rejón para corredores

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Los corredores tenemos la ventaja de ser aficionados de un deporte versátil y fácil de practicar. Lo único que se supone que necesitamos son unos tenis (y hay la corriente de los que corren descalzos y ni eso necesitan) y una superficie para desplazarnos. Corremos en la calle, en caminos, en playas, en veredas, en bosques, donde sea.

Habiendo dicho esto, cada corredor tiene y busca estímulos distintos al practicar este deporte. Hay quien necesita la música, otros el silencio. Hay quien obtiene del deporte gratificación al compartirlo, otros que lo usan como su tiempo de escape, para estar consigo mismos. Yo soy de estos últimos.

Correr es un momento de recompensa que me doy y me permito darme para conectar conmigo cuando tengo el espacio para hacerlo. Se vuelve en un momento de diálogo interno e introspección y por ende, lo valoro muchísimo. En un momento para entrar en sintonía, de procesar, limpiar y respirar. Siendo así, hay entornos que son más propicios y que prefiero para cuando salgo a correr.

Por mis horarios y el tiempo que puedo destinar a correr, normalmente corro en la calle (es lo más fácil e inmediato aunque definitivamente no el mejor lugar)… pero estar al pendiente de los carros, los cruces, los semáforos, las zanjas, boquetes, varillas y otros obstáculos y distractores, puede hacer retador llevar un verdadero diálogo interno y un desconecte. Cuando tengo oportunidad de hacerlo, prefiero correr en espacios como la playa o en veredas.

Después de dar este largo contexto introductorio para llegar a lo que realmente quiero platicar, les comparto que el día de ayer encontré un lugar increíble para correr… y que si ustedes son como yo y obtienen de correr lo que yo obtengo, esto debe interesarles… sobre todo si están en o van a Chihuahua.

Esta semana estuve en la ciudad de Chihuahua por tres noches. Me quedé en el City Express… pésimo hotel, pésimo error (de verdad, nunca vayan a esa pocilga de pésimo servicio llena de gente falta de actitud y demasiada cara para ser una cama incómoda y un baño de jabón chiquito y regadera tapada).

La primera mañana que estuve ahí traté de salir a correr cerca de mi hotel, por la calle y banquetas. Otro pésimo error. En Chihuahua (como en la gran mayoría del país) no hay cultura vial ni respeto al peatón. De verdad fue una experiencia que no disfruté. Ante ello, hice lo que debería de haber hecho antes (lección aprendida) y le pedí a mi amiga Fernanda que vive en Chihuahua, una recomendación de dónde ir a correr. El siguiente día, tuve una de las corridas que más he disfrutado desde hace casi 10 años que me inicié en este deporte… así que querida Fer, MIL GRACIAS por compartirme el dato de El Rejón, este espacio tan increíble en tu bella ciudad.

El Rejón es un parque recreativo y presa que es verdaderamente, una joya que ojalá pudieran tener más ciudades en México. Les comparto algunas de sus virtudes, que fueron razones para que tuviera una experiencia tan enriquecedora:

Visualmente es increíble. En los caminos de arcilla construidos para que los corredores, ciclistas y quienes simplemente quieren salir a caminar o pasear a sus mascotas, te llevan por paisajes de agua, manglar, monte e incluso espacios en que puedes disfrutar la urbe sin estar inserto en ella (porque la calidad de aire gracias a la vegetación del parque es muy buena). En distintos puntos del circuito hay esculturas e instalaciones artísticas, miradores, puentes por encima de agua y todo ello trae variedad a la experiencia de correr ahí. Yo soy de los que no aguanta correr en banda por la monotonía. Si en ese sentido eres como yo, tienes que ir al Rejón… es el completo opuesto. Fue tan increíble todo lo que vi, que tuve que captarlo con la cámara de mi celular que afortunadamente traía. Aquí comparto algunas de dichas imágenes.

Es seguro para los corredores. Mencioné brevemente los retos de correr en la calle. El circuito del Rejón está pensado de tal manera que NUNCA estás expuesto a nada que pudiera ser una amenaza. No cruzas una sola calle y las autoridades se han responsabilizado por el correcto mantenimiento del parque. No hay boquetes en las partes que tienen camino de concreto. La señalización es excelente. Hay vigilancia e incluso un circuito cerrado de cámaras. El cuidado del parque es arduo y con atención a detalle. Me tocó ver un equipo de trabajadores que se estaban asegurando que la poquita basura que había fuera removida y hasta había un jardinero deshierbando y cuidando las plantas. En el fanpage de Facebook del Rejón, aprendí que el año pasado incluso se llevó a cabo una exitosa campaña en conjunto entre autoridades y ciudadanos, para limpiar la presa. El slogan que se lee en distintos puntos del parque “Sumar es hacer comunidad”, es consistente con el espíritu que se respira en el parque y lo que seguramente hace que el lugar siga así de cuidado.

Todos en el mismo mindset. Cuando estás practicando un deporte en convivencia de otras personas que no lo entienden o no conocen (o no les importan) tus necesidades, las oportunidades de una interacción no ideal son grandes. Algunos ejemplos: Los intereses del automovilista al que estoy estorbando son polarmente distintos a los míos en el momento que voy invadiendo su carril. Cuando participo un domingo en una carrera a las 7 de la mañana, en un circuito en que cerraron vialidades y probablemente instalaron sistema de sonido para dar indicaciones, invado los intereses del dueño de la casa que preferiría estar durmiendo que escuchar a una entrenadora invitando a corredores a calentar. Incluso en un gimnasio, cuando estoy usando la banda para correr es probable que otro esté esperando para usarla y nuestros intereses entren en conflicto. En el Rejón, TODAS las personas que están ahí, tienen puntos comunes de interés, conocen las reglas del juego, se respetan y se dan espacio porque además, hay espacio para todos. Vi pasar en mi camino a deportistas ciclistas, personas de todas las edades haciendo distintas rutinas y tipos de ejercicio, familias con niños en bicis, personas paseando a sus perros, etc. Todos en un mindset de respeto, guardando espacios correctos e incluso con una bienvenida cordialidad que me sorprendió. Puede sonar desagradable, pero tal vez la mejor manera de comunicar este nivel de convivencia y respeto por los demás, es mencionar que es el primer espacio en que veo que pasean perros y no tuve que esquivar una sola caca en mi camino. Los dueños de los perros se aseguraban de cuidar el espacio y además habían varias estaciones con bolsas y basureros para promover a que los amos fueran responsables.

Y el espacio es tan benévolo (y probablemente también sea un tema de cultura de Chihuahua) que invita a que todo mundo te salude o te de los buenos días. Incluso me tocaron un par de deportistas que en su paso me dieron palabras de aliento al ver que bajaba el paso. Como mínimo, las personas a las que me topé me regalaron una sonrisa. Inspira y motiva integrarse a esta dinámica al tiempo de estar haciendo el ejercicio que te gusta.

Dadas estas circunstancias y también porque me tocó un clima idóneo, creo no equivocarme al reiterar que ha sido de mis corridas favoritas. Estoy seguro que cuando vuelva a Chihuahua, la visita al Rejón será parada obligada. Los chihuahuenses tienen suerte de contar con un espacio como este. Si erres corredor(a), no conoces El Rejón y estás en Chihuahua te invito a que vayas y espero tengas una experiencia como la mía.

A seguirle, que todavía hay muchos kilómetros por recorrer.