¿El efecto QuadriNader?

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En el 2000, Ralph Nader fue candidato presidencial en Estados Unidos por una coalición de partidos verdes. Ese fue el año del controvertido resultado en la contienda que llevó a cuestionar el sistema de colegio electoral en Estados Unidos y acabó poniendo a George W. Bush en la presidencia. Era evidente que Nader no tenía posibilidades de ser elegido PERO su participación sí fue instrumental para (sin que fuera su objetivo) quitarle votos a Al Gore y poner en evidencia una vez más, lo poderoso que puede ser el razonamiento del “voto útil”. De haber sido una batalla entre dos candidatos solamente, Gore no sólo hubiera obtenido la mayoría del voto popular sino también la presidencia.

Ayer presenciamos el primer debate presidencial de las elecciones del 2012 en México. Aunque fue entretenido en su momento, no quiero meterme en los siguientes temas a profundidad (por ahora):

  • La edecarne Playmate del IFE
  • El formato pobre en términos de tiempos y sistema de elección de preguntas
  • La pésima producción del programa
  • La marihuana que parecía haberse fumado la presentadora Lupita
  • Las pobres elecciones en corbata de 2 de los candidatos

Esto es lo que sí quisiera discutir:

Prácticamente todos los medios y redes sociales están repartiendo puntos positivos entre Quadri y Vázquez Mota. Aparentemente quien más provecho le sacó al ejercicio fue Gabriel Quadri, que se pone después de un par de horas de argumentos y propuestas, en el mapa electoral. No, Gabriel Quadri no será Presidente PERO ayer sí ocurrieron un par de cosas que vale la pena considerar:

  • Es muy probable que el PANAL mantenga su registro. De ser así, el intelectual habrá hecho su chamba y la maestra estará muy agradecida.
  • Los jovenes que habían perdido esperanza en la contienda regresarán a las urnas para darle su voto al “candidato hipster.” Creo que su mayor apoyo vendrá de personas que de otra manera no hubieran votado o hubieran anulado su voto que de gente que haya cambiado de candidato preferido.
  • La composición porcentual del resultado en las elecciones habrá cambiado significativamente ya que probablemente Quadri superará el estimado de 1% de los votos.
  • Quadri tiene garantizado un futuro político si quisiera tomar la opción. Con o sin el PANAL, el candidato mostró madera para tener posibilidades de ganar una posición en la Cámara de Diputados o hasta el Senado.

Nadie puede negar que la estrategia de Quadri funcionó. Es cierto, es más fácil ser el candidato al que nadie va a pelar ni atacar cuando estás en un debate… pero en las elecciones pasadas Roberto Campa estaba en una situación similar y no la supo aprovechar. En lo personal Quadri no me impresionó pero puedo entender por qué a muchos sí. Fue uno de dos candidatos que trajo propuestas a la mesa en lugar de palabras vacías. Entre los cuatro es definitivamente el más elocuente y al no tener trayectoria política pasada, no tiene cola que le pisen.

Despúes de lo que vimos anoche, la verdader pregunta interesante es: ¿será la participación de Quadri una versión mexicana del efecto Nader y de ser así, a cuál de los otros candidatos le perjudica más su éxito en el debate de ayer?

Estimados y siempre valorados visitantes de este espacio, ¿qué piensan al respecto?

De antemano les agradezco su participación y compartir este post para que tengamos buena muestra en esta discusión.

Cero Tolerancia

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Una muy buena reciente editorial que escribió Federico Reyes Heroles para el periódico EL NORTE. La comparto para su consideración (Gracias a EFG que me la hizo llegar):

CERO TOLERANCIA

El ocaso del 2011 está teñido de cierto optimismo. La Primavera Árabe, la caída de varios sátrapas, lleva a imaginar en el horizonte el florecimiento de nuevas democracias. Ojalá no sean meras ilusiones, reflejos que reproducen en nuestras mentes las “olas” de democratización de los años 80.

Hoy sabemos que los sistemas autoritarios no paren, de un día al otro, democracias estables. Sería un milagro. La cultura autoritaria es resistente. ¡Que si lo sabremos los mexicanos! Puede haber competencia partidaria, relevo sistemático en los mandos, toda la parafernalia electoral puede estar allí y ser sólo la engañosa fachada del viejo edificio autoritario. Las democracias estables requieren cimientos sólidos de cultura liberal.

De ahí la relevancia de la cultura ciudadana. Si los derechos individuales, si el respeto a las normas, si la defensa de la libertad en todas sus dimensiones, no está en la cabeza de los moradores de un país, cualquier democracia formal será endeble.

Los riesgos de las democracias sin demócratas son hoy muy conocidos. Una verdadera democracia se asienta en ciudadanos, en una ciudadanía activa. Se trata de una auténtica revolución que nace en los hogares, en las escuelas, en los centros de trabajo y que deviene en el ejercicio de los derechos políticos. Si utilizamos ese rasero en México, nos quedaremos con una trama muy preocupante: la ciudadanía sigue siendo débil, el nivel de exigencia es bajo y además son los propios gobernantes los que violentan los fundamentos éticos de la democracia. Mienten, no reconocen sus derrotas, se mofan de las normas e incluso llaman a evadirlas. De los “Juanitos” a las “Adelitas” pasando por las actuales y absurdas precampañas.

Quizá entonces la mayor lección del 2011 provenga del pavoroso desfile de gobernantes sin un mínimo de ética. Los ejemplos no sólo provienen de países pobres donde la ignorancia campea, sino también de países ricos, que son potencias culturales. Cómo digerir que un sujeto como Berlusconi haya gobernado por un largo período a Italia, uno de los países cuna de la democracia, del derecho, hogar de enormes pensadores en la antigüedad, en el Renacimiento y también contemporáneos.

Cómo explicar que Rusia acepte la ostentosa farsa de Putin y Medvedev para perpetuarse en el poder. Qué ejemplo da un Strauss-Kahn. Nadie duda de su solidez técnica, tampoco de su cinismo y su nulo respeto a las mujeres. Para colmo su influyente esposa lo respalda. Cómo explicar las mentiras financieras de los griegos. Qué decir del orgullo turco capaz de congelar las relaciones con Francia antes que reconocer el genocidio armenio. ¿Y el caso Chirac en los tribunales franceses?

Qué decir de la Presidenta argentina persiguiendo a la prensa ante los ojos de la ciudadanía que la reeligió. Y si de reelecciones se trata, cómo olvidar que el pueblo nicaragüense ratificó en el poder a Ortega y de pasada a su activa esposa, autores emblemáticos de la inolvidable “piñata”. Cómo dejar fuera las trapacerías políticas de Chávez, capaz de dinamitar públicamente la democracia venezolana desde su interior. Su cinismo llega al extremo de proteger a miembros de la ETA.

De la falta de ética en el sector privado, no hace falta hablar. Basta con recordar la crisis del 2008 que empobreció a cientos de millones de seres humanos y que fue provocada por las irresponsabilidades y corruptelas de los grandes capos del sector financiero estadounidense, espléndidamente retratados en “Trabajo Confidencial” (Inside Job), el documental de Charles Ferguson. La lista es infinita.

Todo indica que ni la democracia, ni el desarrollo por sí mismo, garantizan la solidez ética de los gobernantes. Aquella propuesta y sueño de Aristóteles de que sólo llegaran al poder los mejores, no sólo los más capaces, los mejores por su tejido ético, está cada día más lejos. El fenómeno de la disolución moral de las clases gobernantes se extiende, es decepcionante y peligroso.

Lo paradójico y curioso es que, a pesar de todo, una mínima exigencia ética no está en la agenda. Pareciera que, por tratarse de un fenómeno universal, podemos relativizar la discusión: ocurre en todas partes, todos son iguales. Todos mienten, todos roban, todos violentan la ley. Pueden tener títulos de las mejores universidades y a la vez ser corruptos y mentirosos. La honradez, la rectitud como propósito y patrimonio personales han sido desplazados por el eslogan. Es una trampa. Sólo la observación y exigencia ciudadana pueden frenar el cinismo.

No sé cuántos libros deba haber leído alguien para ser un buen gobernante. Quizá el único aspirante lector sea Creel. Pero eso tampoco es garantía; un ejemplo, López Portillo. Ruiz Cortines no era letrado y fue un Presidente muy sólido. Ante el desolador panorama, en el 2012, México ganaría mucho si estableciéramos un filtro ético mínimo, si triunfa alguien que no mienta, que no robe, que respete la ley. En esos tres rubros, cero tolerancia. No es mucho pedir.

Sobre el Casino Royale… se vale llorar.

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Las siguientes son las primeras líneas de un artículo que publica el periódico EL NORTE el día de hoy.

Monterrey,  México (7 diciembre 2011).- El resultado del peritaje realizado por la autoridades federales y estatales en el Casino Royale provocó ayer decepción, incredulidad y, sobre todo, sospechas de corrupción, entre sobrevivientes y familiares de las víctimas.

Deudos de los fallecidos en el ataque al sitio de apuestas calificaron como una burla que la Procuraduría del Estado, junto con la PGR, haya resuelto que el negocio sí cumplía con las normas de protección civil y de seguridad.

Desde que se emitió la nota han surgido los reclamos de muchos que no pueden creer el hecho de que se declare que en un incendio en el que las víctimas no pudieron salir por el hecho de que no se contaba con suficientes salidas de emergencia o éstas estuvieran obstruidas, sí se cumplia con la normatividad existente. El artículo califica el hecho con “decepción, incredulidad y, sobre todo, sospechas de corrupción.”

No hago menos todos estos reclamos. A mi también me decepciona. No me la creo. Y me parece muy generoso que sólo se haya considerado una sospecha de corrupción a lo que es más que evidente. Sin embargo, me gustaría añadir algunos calificativos para describir como recibo esta noticia:

Desconcertado. No estoy desconcertado por el hecho de que tengamos servidores públicos que pongan primero intereses individuales que la responsabilidad de hacer bien su trabajo, de aspirar a la calidad, de ser responsables. Estoy desconcertado por el hecho de que la sociedad mexicana ha llegado a un nivel de deterioro en el que el respeto por la vida humana se ha vuelto polvo.

Los criminales despachan balas por doquier sin importarles si su destino es el cuerpo de un enemigo o el de un inocente que estaba en el lugar incorrecto en el momento fatal. Los servidores públicos descartan y deshonran a los inocentes que murieron en la tragedia por el hecho de que quienes eran responsables por monitorear acato a las reglas no hacian su trabajo y se suman a su negligencia al tapar los errores. NADIE se traga el que hayan muerto 52 (que además hay reportes del Universitario que indican que fueron muchos más) en un lugar en que había todas las salidas de emergencia disponibles. Son demasiadas las voces de sobrevivientes que nos dicen que había máquinas tapando las salidas, que otras estaban cerradas y hasta que una era una salida falsa que daba a un muro. Burlarse de este horrible hecho al decir “aquí no paso nada fuera de lo permitido” no es una omisión. Es una tácita declaración por parte de quienes estuvieron involucrados en el peritaje que le dicen al país “Nosotros somos gente sin dignidad humana. Somos basura sin sentido patriota, sin respeto por los demás, sin escúpulos ni valores. Somos escoria… Y nos pagan por ser así.”

Impotencia. No tengo otro recurso que el reclamo público. No tengo más poder que el de la palabra escrita para gritar que esto NO ESTÁ BIEN. Se supondría que como ciudadano tendría el poder del voto para determinar a quienes me gobiernan a nivel municipal, estatal y federal. Lo cierto es que conforme uno va creciendo, conociendo más, madurando, se topa con una triste realidad: elegir quien entre una terna de pelmazos me roba de manera sistemática, no tiene poder alguno. Sí, probablemente estas palabras tienen una carga emocional y pasado mañana que haya procesado