¿Por quién votarías?

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Hay muchos factores que determinan el voto de una persona en las elecciones presidenciales. Los factores son distintos para cada quién y tienen diferentes pesos.

En México hay quienes votan por el candidato y por su percepción de su “calidad humana” (sí, entre comillas porque la atribución a calidad humana de todo político que llega a estar en nivel de competir por un puesto de elección popular en México tendría que estar en tela de juicio).

Otros votan por la plataforma o proyecto de cierto candidato. Los que siguen esta vía generalmente acaban decepcionados al medir promesa contra mandato. Los políticos mexicanos son especialistas en promesas incumplidas.

Otros más favorecen a un partido en particular, ya que se sienten ideológicamente identificados con los valores que lo respaldan teóricamente. O en el peor de los casos los que votan por partido lo hacen “porque me gustan sus colores”.

Hay un grupo más que vota por “el menos peor”, evaluando implicaciones de la llegada de un candidato versus otro, la composición del Congreso con el que le tocará convivir y atendiendo fobias respecto a lo que sucedería en torno a un voto útil y sus intenciones de que cierto candidato no llegue al poder.

Y así como éstas, hay muchísimas más razones por las que definimos nuestro voto.

El día de hoy estuve pensando mucho en el momento político, económico y social por el que pasa México y me surgió un cuestionamiento que muchas veces he visto en los medios, pero que hoy más que nunca, me preocupa la conclusión a la que llego para responderlo:

Si las elecciones presidenciales fueran el día de hoy, ¿por quién votarías?

Me tocó ver los aciertos y desaciertos de dos Presidentes del PAN. Fui testigo de cómo desaprovecharon su ventana en el poder y no fueron capaces de contrarrestar o negociar con Congresos en los que no tenían mayoría. Vi la miopía detrás de su administración de una supuesta guerra contra las drogas y la manera en que el crimen organizado los superó sin vuelta atrás. No los culpo por la manera en que recibieron el país tras más de 70 años en los que más que pactar con el narco, se co-gobernó con él. Los culpo por su inhabilidad de transicionar a un modelo en que no nos diera miedo cruzar la puerta de nuestras casas. Me tocó ver cómo al ser derrotado y abrirle la puerta de regreso a la bestia, en lugar de reagruparse y armar una estrategia de concentración y fortalecimiento, el PAN se desmoronó al punto de que hoy no tiene un líder que pudiera considerar ni candidato ni presidenciable.

Me tocó ver al viejo PRI y al nuevo PRI. Me tocó ver la forma en que hoy “disentir” es una palabra prohibida en el Gobierno Federal. Me tocó ver el regreso y la exacerbación de viejos vicios y toxicidades de nuestra nación de antaño. Me tocó la dictadura perfecta reloaded y los escándalos con sus respectivos deslindes. Me tocó ver la represión en manos de un grupo que ha sabido estirar la liga y faltarle completamente al respeto a las personas que gobierna, llevándolas al punto del hartazgo y la frustración. Me tocó ver a este partido sembrando en las nuevas generaciones un nivel de alienación, resignación y rechazo al quehacer político que genera una completa desconexión e incapacidad de trabajo conjunto efectivo entre sociedad civil y autoridades.  Me tocó conocer niveles de descaro que no sabía existían en la condición humana.

Me tocó ver a un líder moral de un partido de izquierda decirle a su actual Comité Ejecutivo que debería renunciar y que su partido ya no sirve. Me tocó ver cómo de dicho partido emanaron personas que hoy son señaladas en Guerrero y Morelia como criminales y la irresponsable respuesta institucional a dichos señalamientos por parte del partido que los llevó al poder. Me tocó ver cómo al dejar de ser opción viable, uno de los mayores bastiones del PRD, hambriento y embriagado por su sueño de poder, decidió fundar un nuevo modelo de idolatría a su persona y propagar un discurso gastado y destructivo. Me tocó ver cómo el romanticismo detrás del pensamiento de izquierda hoy se traduce a facciones descarriadas, que aspiran a provocar mayor caos e inestabilidad con el único propósito de hacer así más probable su llegada al poder, por regla de eliminación.

Me toca ver los gritos y reclamos por justicia, así como las exigencias de renuncia al actual mandatario. Y no es que quiera que renuncie o que no renuncie esa persona por la que no voté y no votamos la mayoría de los mexicanos (con o sin fraude o monederos Monex).  El mayor problema es que HOY, buscando dentro del espectro partidista, simplemente no veo ni partidos ni posibles candidatos ni figuras presidenciables. Hoy en la clase política de México, ni siquiera encuentro al “menos peor.” Si las elecciones presidenciales fueran el día de hoy, ¿por quién votarías? POR NADIE.

Sí, sí me dueles México. Exactamente tres chingos.

HeForShe… fully agree!

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This message hit home… because I see how raising my son to be sensitive and not embrace violence as a male normality, matters. Because I see how raising my daughter to not feel less adequate for physical activity, or to be submissive, matters. Because my kids are raised in a home where respect is expected, regardless of your gender… but they are lucky in all of these regards.

Thank you, Harry Potter girl…

Bandera, bandera de México

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Otra vez septiembre en México. De nuevo los colores de verde, blanco y rojo invaden las esquinas de nuestras ciudades con puesteros vendiendo banderas, banderines, matracas, rehiletes y por alguna pintoresca razón, pelucas. Suena el Cielito Lindo, Adelita y otras hermosas piezas musicales de nuestro pasado y la gente empieza preguntar en sus conversaciones cotidianas “¿dónde vas a pasar El Grito?”

Bandera, bandera de México. Símbolo de nuestros… ¿Símbolo de qué? Reflexionando sobre el origen de este ícono nacional, tan venerado y respetado que criticarlo, profanarlo, modificarlo o desecrarlo es calificado como traición a la Patria, propongo una nueva posibilidad con todo respeto a dicho enaltecimiento (porque no soy ningún traidor sino un ciudadano comprometido con su pueblo con la fortuna de contar con pensamiento crítico): habría que considerar un cambio de colores y diseño. Sólo por favor, no se lo comisionen a la gente de comunicación e imagen del Tec.

Pero no nos desviemos y volvamos al tema central. ¿Por qué pensar en que deberíamos cambiar el máximo símbolo patrio? Es simple: Nuestra bandera está desactualizada.

Cuando nació la bandera mexicana tricolor, se eligieron los colores verde, blanco y rojo para aludir a la esperanza del pueblo, la unidad de todos los mexicanos y para honrar la sangre de nuestros héroes… porque incluso nuestro himno estima que a la Patria, en cada uno de los mexicanos, un soldado en cada hijo le dio.  Por último, el águila devorando una serpiente en nuestro escudo al centro de la bandera, es representación de la mitológica fundación de Tenochtitlán por nuestro pueblo indígena históricamente más representativo.

Hoy, vale la pena cuestionar si esos símbolos permanecer en la idiosincrasia, en la realidad o por lo menos en las aspiraciones de los mexicanos.

Empecemos por el escudo nacional y su observación de la fundación de la Gran Tenochtitlán. El sello máximo del enaltecimiento de nuestra herencia indígena. Ese mismo indígena que hoy es ciudadano de quinta y al que hemos relegado en todos los ámbitos. ¿Cuál es la participación que hoy tienen los distintos grupos indígenas en la vida del país? ¿Cómo participan en la construcción de nuestro futuro y en las actividades relevantes de nuestra sociedad? ¿No deberíamos sentirnos culpables o por lo menos sentir la vergüenza de la hipocresía que es restregar el águila devorando a la serpiente ante todas las culturas que hemos mandado a las esquinas de las calles del país a mendigar? No le hemos hecho justicia a los fundadores de la Gran Tenochtitlán… ¿qué derecho tenemos de seguir festejándola?

Vamos al verde… Hoy veo un país que en su mayoría ha perdido la esperanza y vive su día a día sin creer en un futuro mejor. Antes de seguir aclaro que yo sigo viviendo día a día tratando de contribuir a dicho futuro pero seamos honestos, nadamos contra corriente. Las razones para esta frustración y apatía generalizada son múltiples y ahondar en ellas bien vale un ensayo de varios capítulos pero si somos críticos respecto a nosotros mismos, es veraz decir que no somos una sociedad civil esperanzada. Estamos hundidos en la conformidad o en la inconformidad inactiva. Lo más cercano a destellos que pudieran dar testimonio de una sociedad civil despierta, son movimientos frágiles, manipulados y de moda electorera, como en su momento lo fue #YoSoy132. La actual administración ha hecho un excelente trabajo en distanciarnos de cualquier posibilidad de influenciar cambios, tomando control de los dos Poderes más relevantes del gobierno y por ende gestando hoy más que nunca, la no representación de la voluntad del pueblo en el Legislativo. Decimos que tendríamos que hacer más por presionar a nuestros representantes, por conocer a nuestros diputados y exigirles que en el Congreso hagan eco de nuestros intereses y prioridades… pero bien sabemos que en México el Legislativo vota por bloque y no por la gente que eligió a cada representante… porque si ni siquiera existe la palabra “accountability” en español, ¿cómo exigirla de los diputados y senadores?

¿Unidad? Estamos unidos en la frustración, en la afición por el futbol y en el sometimiento a programación televisiva de nivel deplorable que fomenta la estupidificación de toda una nación. ¿Realmente amerita eso darle un color a nuestra bandera?

El rojo. La sangre de nuestros héroes. Esos héroes fantásticos que la Secretaría de Educación Pública se asegura sigamos viendo en los libros escolares, adornados por cuentos de ficción nunca repetidos en documentos serios. Esas mitificaciones e idealizaciones de personajes que incluyen a Padres de la Iglesia en cuyo estandarte se festejaba a la Vírgen de Guadalupe y al yugo de Fernando VII sobre México, pillos y vándalos que destruyeron poblados enteros en su pasar, incluyendo la violación documentada de mujeres y la ocupación de una planta cervecera en la ciudad de Monterrey y ¡¿cómo olvidarlos?! Niños que no eran niños y que nunca brincaron a su muerte para que la misma bandera de la que hablo no cayera en manos del enemigo. La brecha entre la historia y la historia Patria es amplia y sigo sin entender la necesidad de mentirles a nuestros hijos sobre los supuestamente respetables hombres que forjaron nuestra nación.  Y aún si quisiéramos mentirnos y seguir llamando héroes a estas personas, creo que para retener el color rojo en nuestro símbolo patrio, habría que empezar a buscar nuevo héroes a quienes honrar. El país los necesita urgentemente.

Propuesta alterna:

Un amarillo pálido que represente nuestra indiferencia y egoísmo. Negro para simbolizar el oscurantismo educativo en que estamos inmersos, la falta de sentido cívico y comunitario y el color de nuestro aparente futuro si no tomamos las riendas del país. Un marco a la orilla con hilo plateado o dorado, para hacer honor a las riquezas saqueadas por nuestros gobernantes sexenio tras sexenio… y en el centro, la foto del Chapo Guzmán impresa sobre el logo de Televisa.

No sé, piénsalo…

Southampton: Here Today

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As the taxi drove up to 60 Radway Road, my brain started making connections and activating memories which had long been luckily stored in my head. Not forgotten, just put away for far too long.

It had been more 26 years since I was first here and ten since my last visit: Southampton, England. Home of Professor Arjan Shahani, an incredible, intelligent, knowledgeable and lovable man I am lucky to call my uncle and the one I proudly take my name after.

I pushed the green wood gate open and rang the doorbell next to the green door, excited to greet Prof. Shahani. While I was really happy just for the fact of seeing him, I did not anticipate I would find so many other reasons to be happy after I walked through the door.

The brain is an incredible organ. It is amazing how much it stores and finds special places inside your head for. I was quick to find that my brain had taken in so much and so many beautiful memories from the house I was walking into, as revisiting it quickly brought those memories back into the present through a series of brief but endorphin-filled flashbacks.

The creaks in the floor, the stairwell, the hanging closet beneath the stairs, the book-filled shelves, a very faint but distinctive aroma which you only find in houses where real Indian food is cooked and spices are stored, the sitting room where people actually do sit and where my dad and uncle shared so many cups of English tea, the window sill, the garden… yes, the garden most of all. A place I remember my aunt Sigrid enjoyed spending so much time in and caring for. While Aunt Sigrid is no longer here to share my trip down memory lane (which I am sure she would have enjoyed), in many ways her presence is strongly felt. Her signature is all over this house and it is almost as if she were still here. Uncle Arjan has made sure of that by placing pictures of her in different areas of the house, not mourning her departure but celebrating her life and joy. Her ever-present smile is in every corner.

Yesterday, Uncle Arjan took me to a park in the city center of Southampton and showed me the linden tree that was planted in honor of Auntie Sigrid. It is a young and strong tree, much like I remember her spirit was. Today, we sat on a bench in another park which was dedicated to her. Beautiful.

I did not spend a lot of time in Southampton as a kid (only visited a couple of times) and I probably didn’t realize it at the time, but from feeling what I am feeling and all the things coming back to me, I now know that the little time I did spend here, was truly significant and special to me. These moments matter and they are part of what defines one’s life story.

Running around the house and going up to the attic with my cousin Morwenna and sister Shanti, reading children’s books in the sitting room, eating raspberries from the garden even though we were not supposed to, going to the Southampton Common (“Park” for us non-Brits) for a walk under forest trees in a British afternoon… I never realized until now that these moments were so dear to me. I had to write about this.

This morning I woke up early, put on my running shoes (trainers as they are called here) and went for a jog in the Common. The mist was lifting from the pond where ducks waddled, squirrels running up trees while I ran past them. As I started taking long, deep breaths of the clean air and just taking in everything around me, my memories kicked back in and I remembered walking these paths with my mother and aunt. We didn’t do anything out of the ordinary… we just took walks and talked about trivial stuff but again, being here revisiting made me realize that those were some of the simple moments that made my childhood so incredible.

Throughout my life I’ve been lucky to be surrounded by very special and loving people and I haven’t been thankful enough. My conscious being has probably missed out of noticing how so many intimate personal interactions have positively shaped my life throughout the past 35 years. However, I’ve stored all of those interactions in my head and this trip has made me realize that.  This was only a 5K run but a much longer mental trip… is there an equivalent in kilometers for tracing back to your earliest memories and thinking of the hundreds of people you are thankful for?

There is just no way to individually name all of you but please know that even if I have not said it or not said it enough, I love you and I am happy you’ve been a part of my life experience. This life has been an amazing run and I am not even at the halfway mark yet.

I love you, Auntie S… And we are Here Today.

 

Israel-Gaza… aquí vamos #LunesDeBlogsGV @GVenespanol

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Escribí este blogpost originalmente en inglés y lo publiqué hace unos días pero decidí traducirlo a español para buscar una mayor audiencia y someterlo a #LunesDeBlogsGV de Global Voices Español. De antemano gracias por leerlo y compartirlo.

Probablemente a ustedes les esté pasando algo similar:

Tengo la suerte de vivir en un país en el que hay una relativa situación de paz y estabilidad. Tengo acceso constante a agua corriente y vivienda segura. Durante el día, estando alejado de mis hijos y esposa, no me preocupo y en general me siento tranquilo de que ellos están bien. No tengo temores de que una bomba o misil estalle cerca de mi hogar y ninguno de mis ancestros o familiares vivos han estado inmersos en una historia de guerra alimentada por el odio, intolerancia, conflictos mal manejados ni violencia religiosa. Se podría decir que soy muy afortunado.

Veo como la violencia escala en Medio Oriente a la distancia. Leo al respecto mientras tomo mi café recién hecho, desde la comodidad de mi oficina que cuenta con aire acondicionado. Visito los distintos sitios de noticias, buscando alguna aproximación fidedigna a hechos reales, porque me queda claro que los medios internacionales tradicionales de noticias están sesgados de una manera y otra y cargan por su propia agenda política. Acto seguido, ingreso a Facebook.

Esta red social en la que normalmente mis amigos comparten fotografías de los últimos logros de sus hijos o publican los resultados de encuestas tan triviales como “¿En qué ciudad europea debería de vivir?”, ha cambiado de manera radical.

Aparentemente, muchas personas se acaban de enterar de este conflicto milenario y cómo se ha agravado las últimas semanas y claro, TODOS tienen una opinión y una naturaleza inherente para compartirla. Una serie de videos de YouTube que resumen la historia de la región con inexactitudes, generalizaciones y juicios no fundamentados, aparentemente han dado a mis amigos suficiente desinformación para determinan “a quién le van” en el conflicto entre Israel y Palestina, como si esta terrible situación fuera una justa futbolística. Mis amigos de México, Estados Unidos y Canadá siguen compartiendo estos materiales, comentando cosas como “esto lo explica todo” y mi muro es invadido por hashtags a favor y en contra de Israel. De vez en cuando, surgen hashtags conciliadores cómo #PrayForGaza (RecenPorGaza).

Más tristeza causa ver como mis amigos de origen israelí, árabe y musulmán, quienes normalmente son personas tolerantes y que promueven la paz, han vuelto a Facebook una plataforma proselitista para atraer personas a “su causa”. Veo a mis amigos judíos decir que “sólo nos estamos defendiendo”, agrupando a todos los árabes y musulmanes bajo la etiqueta de terroristas. Del otro lado del espectro, veo a amigos árabes y musulmanes de distintas naciones decir que “nosotros estábamos aquí primero” y hablando del uso de fuerza desproporcionado y posibles crímenes de guerra por parte del gobierno Israelí en los ataques en la franja de Gaza.

Sus amigos les responden. Les dicen “estamos contigo” y “te apoyamos”, lo cual es una reacción esperada viniendo de gente que les tiene cariño y que se dan cuenta que detrás de estas expresiones está una verdad inequívoca: su gente sufre.

El problema de esta dinámica es que lo único que logra es alimentar el juego de culpas, distanciando aún más a las partes en guerra y alejándolas de cualquier posible concepción de una resolución o por lo menos asentamiento del conflicto. ¿Acaso tratar de establecer una supuesta legitimidad detrás de las terribles acciones que hoy aquejan a la región cambia el hecho de que se han perdido cientos y miles de vidas? ¿O justificaría encontrar a un culpable el sufrimiento por el que han pasado por demasiado tiempo y generaciones? ¿Publicar en Facebook estos videos supuestamente educacionales pero evidentemente nocivos les ayuda a dormir mejor por las noches?

A mis amigos de Israel, judíos, palestinos, árabes y musulmanes de distintos países: estoy con cada uno de ustedes y no estoy con ninguno de ustedes.

Estoy empáticamente con ustedes a distancia al ver como ustedes o personas a las que ustedes quieren se encuentran enfrentados a peligro inmediato y sufrimiento; cuando veo la sangre derramada de hombres, mujeres y niños inocentes, independientemente de su raza o religión.  No estoy con ninguno de ustedes al verlos buscar apoyo o justificación a la violencia por parte de cualquiera de las partes involucradas en el conflicto. Estoy con ustedes en la esperanza de cualquier paso que conlleve a la paz, tales como ceses al fuego, cumbres de paz y procesos de mediación que dirijan a una realidad en la cual todos son permitidos acceso a derechos humanos básicos. No estoy con ninguno de ustedes cuando abandonan la creencia de que la paz puede alcanzarse y cuando se orillan a una realidad en la que creen que las balas son el único medio de comunicación efectivo para sus mensajes.

A mis amigos que no están involucrados directa o indirectamente en el conflicto, pero que han sucumbido a la tentación de expresar apoyo unilateral a las acciones bélicas de alguno de los involucrados, una invitación: Los invito a tratar de obtener los hechos de fuentes confiables y hacer un poco de investigación respecto a la historia que ha llevado a la crisis en esta región antes de emitir juicios. Los invito a formar una opinión basada en una búsqueda por información objetiva y verificable. Entiendo que esto implica algo de trabajo pero si no están dispuestos a hacerlo, por lo menos los invito a entender que crear y expresar una opinión en base a videos de YouTube engañosos o sesgados no los hace verse cool o inteligentes. Adicionalmente, les invito a reflexionar sobre el hecho de que al difundir estas piezas, sólo están alimentando el juego de culpas, promoviendo posturas nocivas y empeorando la conversación al llevarla a espacios en los que la prospectiva de una solución pacífica queda distante. En lugar de buscar un culpable y decir quién está bien o mal, vean esto como una invitación para aprender y entender la complejidad detrás de los conflictos en la interacción humana, a entender sus causas de raíz y por ende, posibles soluciones. Los invito a no atraer odio a sus propias realidades, tan alejadas de las que viven las personas en Gaza.

Así que desde mi oficina con aire acondiciona, del otro lado del mundo de donde hoy sufren tantos, les digo lo que John Lennon brillantemente escribió alguna vez: lo único que estamos diciendo es que le den oportunidad a la paz.

 

 

 

 

ISRAEL-GAZA… Here we go

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This is probably happening to you as well.

I am lucky enough to live in a country of relative peace and stability. I have constant access to running water, food and shelter. Throughout the day when I am not with them, I have a general feeling that my kids and wife are ok. I don’t fear a bomb or missile will hit anywhere near my home and neither my immediate ancestors nor current relatives have been immersed in a history of war fueled by hatred, intolerance, mismanaged conflict and religious bigotry. I am lucky that way.

I see the current escalation of the Middle East conflict from afar. I read about it while I sip a cup of freshly brewed coffee in an air-conditioned office. I browse through the different news outlets unsuccessfully trying to get some sort of approximation of the facts because it is safe to say that international news media is biased one way or the other and has its own political agenda.  Then, I go into Facebook.

What is normally a social media website where my friends gather to publish pictures of their kids’ latest accomplishments, share the results of trivia such as “Which European City I should live in” and the like, has changed.

For some reason, it seems that a lot of people just recently found out about this age-old conflict and escalation and of course, EVERYONE has an opinion they feel the need to share. A series of YouTube videos which summarize the history of the region since its inception in a couple of poorly constructed minutes of animation, have apparently given all of my friends the means to determine if they root for Israel or the Palestinians in this conflict, as if this horrible situation were a soccer match. Friends in Mexico, U.S., Canada and elsewhere keep sharing these videos saying “this explains it all” and I’m invaded by hashtags pro and anti-Israel. Every so often, a hopeful #PrayForGaza line pops up.

Even sadder to see are some my friends of Israeli, Arab and Muslim origin, who are usually peace-loving and tolerant people, turned into soapbox salespeople for “their cause.” I see Jewish friends talking about how “we are just defending ourselves” and grouping all Arabs and Muslims under the label of “terrorist”. On the other side of the spectrum, my Arab and Muslim friends from different nations talk about “we were here first” and the disproportionate use of force and possible war crimes of the current Israeli government attacking Gaza.

Their friends in turn comment on their posts. They tell them “We are with you” and “we support you,” which is an expected reaction from people who love them and see that behind their outbursts is an unequivocal truth: their people are hurting.

The problem with this dynamic is that it only heightens the blame game and draws conflicting sides even further away from a conception of conflict resolution or at the very least, conflict settlement. Do posturing and trying to establish that one of the warring parties is supposedly right or wrong, change the fact that innocent lives are being lost by the hundreds and have been suffering for too many years? Does it do anything else than by some twisted manner create a virtual reality of self-justification for killing others? Does posting these highly biased but supposedly educational videos make you sleep better at night?

To my Israeli, Jewish, Palestinian, Arab and Muslim friends from different countries: I AM WITH ALL OF YOU AND NOT WITH ANY OF YOU.

I am with you in empathy while from a distance I see you and/or people you hold dear in the way of immediate danger and suffering; when I see blood-splattered bodies of innocent men, women and children regardless of their color or creed. I am NOT with any of you when I see you seeking support or justification for violence from any of the parties involved in conflict. I am with you in the hope for steps forward and toward peace, such as cease-fires, peace talks, and a brokered process towards a reality in which all are allowed basic rights. I am not with you when you falter from the belief that this peace is attainable and when you corner yourselves to a reality where bullets are the only vehicle for getting your message across.

To my friends who are not directly or indirectly linked to this conflict, but who’ve succumbed to the temptation of expressing support or sponsorship of one of the warring sides, an invitation. I invite you to try to get the facts and do a little bit of research on the historical conflict that has brought the region to the crisis it faces today. I invite you to create your opinion based on an attempt to obtain objective and verifiable facts. I understand this means a lot of work but if you are not willing to do it, then I at least invite you to understand that by forming an opinion based solely on a biased YouTube video, you don’t look cool or intelligent or “in-the-know”. Moreover, by supporting and sharing these videos which only feed the blame game and promote positioning and posturing, you are actually worsening the conversation by skewing it away from the prospectus of a peaceful solution. Instead of trying to form an opinion about who is right or wrong, see this as an invitation to learn and understand complex conflict in human interaction, to identify its root causes and thus its possible solutions and to make sure you don’t bring hatred into your OWN realities.

So from my air-conditioned office half-way across the world, I say to all of you what John Lennon so brilliantly wrote once: All we are saying, is give peace a chance.

Global Majority – Statement on the Middle East

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Dear friends,

I urge you to take a couple of minutes to read and support the joint Statement drafted and approved by the International Advisory Board of Global Majority on the current Crisis in the Middle East.

Global Majority is an international NGO dedicated to the promotion of nonviolent conflict resolution through education, training, and advocacy.

Please disseminate the message among your network by reposting / sharing these links:

I can’t thank you enough for your support and for investing a bit of your valuable time in making sure that international silence or even worse, uninformed or destructive dialogue hinders possibilities to promote peace in the region. I continue to believe it is attainable and hope you do too.

Best wishes,

Arjan

¡Apoya a @Nachito10 en su proyecto para asistir a la niñez invidente!

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Me enteré por redes sociales de este gran proyecto de Nacho Llantada y ¿qué puedo decirles? Se me hizo poca madre. Tan es así, que aquí me tienen escribiendo un par de líneas para aportar en la masificación del mensaje y proyecto que se ha propuesto. POR FAVOR, den un par de minutos, conozcan el proyecto de este compadre y ojalá puedan sumarse.

Con el apoyo de EPIX, una gran empresa dirigida por un gran ser humano al que le sobra compromiso con la sociedad (me consta porque tengo el honor de conocerlo a él y su trabajo social en Monterrey), Nachito tiene una meta clara: se está entrenando para correr el maratón de San Diego en menos de 3:45. Lograrlo implicará haber ganado el Reto EPIX y dicha empresa donará $$$$ a la organización “Destellos de Luz A.B.P.“, la cual se especializa en apoyar a personas con problemas de la vista. Esto incluye cobertura de costos de hospitalización por cirugías, exámenes pre y post-operatorios, tratamientos, medicamentos, lentes y prótesis, dando seguimiento completo al paciente hasta su total recuperación.

Pero el Reto no termina ahí… ¡Tú puedes ayudar a Nacho a llegar a la meta de recaudar $50,000 pesos que se sumarán al monto donado por EPIX! Por favor da clic en este link para conocer más del proyecto y donar: https://fondeadora.mx/projects/reto-epix

Felicidades a Nacho y a EPIX por esta iniciativa. ¡Qué chingones son, carajo!

 

An open letter to the anti-gay Disney-haters

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In the past days there’s been a lot of chatter in social media sites (Facebook, Twitter, etc.) about Disney’s recent inclusions of gay couples in their films and TV series. The most conservative crowds have responded and complained about Disney, appalled that the company would be “pushing that corrupted lifestyle on our children.” (yes, this is an actual quote I saw on my Facebook News Feed)

They refer specifically to two pieces which allude to “the gay issue”. One is the TV series “Good Luck Charlie” (see clip here: http://www.youtube.com/watch?v=KoEBdCsrOVs). The other one is the recently released animated feature film “Frozen” where the character Oaken acts marginally effeminate and calls out “Hi Family” to a half-a-second shot of another male character in a sauna room with his kids. (see clip here: http://www.youtube.com/watch?v=y_w105aWPNY).

Given that this has become a hot topic, I do want to dedicate a couple of minutes to sharing my views on the whole ordeal.

First of all, Disney is not “pushing” a lifestyle of your children. If you think your kids could be so easily manipulated by a media outlet and they would establish their views on homosexuality because they saw two clips which portrayed gay couples exactly the way they are in real life (by the way, the Frozen one is not even explicitly saying Oaken and the guy in the sauna are actually a couple), the problem is YOU. If you are so worried about the values your kids will grow up with, maybe YOU should dedicate a couple of minutes of your time to actually raising them and being their point of reference for said values. This is not Disney’s job, it is YOURS.

Second, in the Good Luck Charlie piece, by showing a kid that has two moms Disney is not telling you everybody should be a lesbian. They are not even taking a real position on homosexuality themselves. Good Luck Charlie is primarily intended for audiences in the U.S. The only thing Disney is doing is showing the different types of family that exist today in the United States. By the way, in a growing number of states not only do these family structures exist, they are now legally sanctioned.

Third, if you’re worried that by being exposed to reality your kids might develop a mindset in which they can actually respect and tolerate the people around them, you need to get your head examined. You cannot seriously expect that by shutting your kids out and sticking them in a bubble, gay people will disappear from the world. I’m not even asking you to like the fact that gay people exist (god forbid people abandon all their stupid reasons to hate each other) but you should at least acknowledge that they DO exist. And guess what, they are going to be all around you and your kid for the rest of your lives. Oh no! The gays are coming! The gays are coming! Lock your doors and shut your windows!

Seriously, if you have not been able to learn tolerance I can understand that… but don’t be a douche and pass on your bigotry to your kids. It will do them no good in the long run, believe me.

Fourth and a BIG NEWS FLASH to those worried about their kids becoming gay because they saw a gay character on TV, your kid’s sexuality will NOT be determined by a couple of minutes of TV content. We know that already. Just based on probability and statistics it is more likely that your kid will be heterosexual than homosexual but guess what, if he/she is gay it has nothing to do with having been exposed to Disney’s programming. And if he/she is gay, I truly hope that kid has a father and/or a mother that won’t be shocked if their son or daughter decides to trust them enough to share with them what today is wrongfully taboo. I truly hope that kid has parents that respond to him/her with words of love and support instead of writing Disney hate mail saying “it’s your fault!”

Dear Disney, congratulations on keeping it real and promoting tolerance through your programming. You are echoing the teachings that caring parents are providing to their children, because it is THEIR job to do it. Thank you for that and hats off to you.

P.S. If I have to choose between my children seeing a couple of loving mothers taking their kid on a playdate and heterosexual child-version superheroes fighting villains with violence (for example the completely age-inappropriate Marvel’s Super Hero Squad), i’ll take the lesbian moms any day of the week. And if you’re afraid of what the TV might do to your kids, here’s an idea: turn it off and go back to into the bubble… but please stay there.

Happy Thanksgiving a la mexicana

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Desde hace algunos años mis hermanas viven en Estados Unidos y dentro de su asimilación cultural, han integrado la celebración del “Thanksgiving”, traducido al español generalmente como Día de Acción de Gracias.

Como dicen los mismos gringos, “haters gonna hate” y siempre existirán críticos y detractores que descalifican el hecho de que mexicanos asuman celebraciones que nada tienen que ver con su historia y con su cultura. Son éstas las mismas personas que denuncian el satánico y aparentemente reprochable acto de disfrazarse, salir a las calles a convivir y divertirse y obtener dulces en el proceso “porque no es una celebración mexicana.” Son los mismos que como bien dice el meme ya “han de creer que la navidad nació en Oaxaca.”

En términos puristas, la celebración de Thanksgiving es igual de cuestionable y criticable que muchas otras (entre ellas el Día de la Raza en México), ya que muchos relacionan dicha celebración con la matanza de pueblos indígenas dentro del proceso de colonización del territorio estadounidense. Se respeta la visión y no, honestamente no creo que hace años los amigos de los sombreros chistosos se hayan sentado con los amigos de las plumas en la cabeza a echarse su pollo Kentucky y jugar a la bebeleche pero habiendo dicho esto, el significado práctico y real de Thanksgiving trasciende a su supuesto origen y es en ello en que existe mucha riqueza. Hoy, Thanksgiving más que un momento para honrar a los pilgrims y a los compadres de Pocahontas, es la excusa que se dan los estadounidenses para una vez al año,  darse el tiempo y espacio para promover la unión familiar y tener un espacio de reflexión y agradecimiento por todo lo positivo que tienen en sus vidas. Es esta práctica la que creo que rebasa religiones y nacionalidades y no veo una sola razón por la cual no debiera adoptarse, no sólo por gente como mis hermanas que no necesariamente asimilan su residencia con patriotismo yankee, sino por todos.

Habiendo dicho esto, desgraciadamente hoy no tengo la capacidad para reunirme con mi familia así que dejo este componente en pendiente (lo bueno es que los mexicanos tenemos más oportunidades de esto) pero aprovecho el espacio y el momento para hacer mi Thanksgiving a la mexicana y por esta vía de expresión, por la que creo llego a la mayoría de las personas que en este mensaje estarían involucrados, les comparto mis razones de agradecimiento:

Gracias a mi familia. En sus distintas capas y niveles, gracias porque ustedes son mi más fuerte línea de soporte y de sentido. Gracias por todo el amor, cariño, paciencia, tolerancia y hasta por las mentadas de madre que me dan con la intención de que mañana sea mejor. Sin ustedes, nada importa y nada tiene sentido.

Gracias a mi esposa y mis niños que todos los días me dan miles de razones para salir a tratar de hacer las cosas mejor que el día anterior. Ustedes me hacen la persona que hoy soy. Son mi infinita fuente de felicidad, esperanza y diversión. Me permiten cada día volver a conocer el asombro y me tienen la paciencia para dejarme ser y quererlos a mi manera. Son increíbles.

Gracias a mis papás, hermanas, cuñado y sobrino por todos los momentos increíbles (ojalá pudiéramos hacer que fueran más) que me tocó pasar con ustedes. Tengo una familia como pocas y son demasiadas las cosas que he recibido de ustedes y que he hecho propias en mi ser.

En especial gracias a mi Abuelita, por todos los años que me regaló y de quien este año me tuve que despedir con todo el dolor de mi corazón. Gracias por enseñarme tanto de cómo debo de ser y tantas aspiraciones que me quedan por conquistar. Gracias a toda la familia Moreno que me permitió un espacio privilegiado para darle un último adiós. No saben lo mucho que valoro haber podido hacerlo y dedicarle unas palabras buscando honrar su memoria.

También gracias a mi familia política. A mis suegros, a mis cuñados y sus familias, porque me han bienvenido en su familia con brazos abiertos, sin prejuicios ni limitantes… y eso se dice fácil pero debo reconocer que no siempre soy la persona más fácil de tragar.

Tengo la increíble dicha de contar con un puñado de amigos y amigas a los que considero también mi familia. No necesito listarlos por nombre ya que ustedes saben quiénes son y espero se sientan aludidos en estas líneas. Gracias por todos los momentos que vivimos juntos (en persona y a distancia) este año. Gracias por ser mucho más que amigos, por darme la confianza de saber que aunque no haya línea de sangre de por medio, somos como hermanos y cuento con ustedes en todo momento. Es en verdad un privilegio que ojalá todos pudieran tener.

Gracias por las amistades. También cuento con la suerte de estar rodeado de gente que a diario o regularmente me brinda una sonrisa. Estas son mis amistades y están en muchísimos rincones del mundo. Conforme las sumo en número, me hacen volver a creer en el potencial de la raza humana porque cada uno(a) tiene muchísimas cosas positivas que aportar al mundo y en cada momento y decisión lo hace. Gracias por estar a un paso, una llamada, un mail, un tiro de piedra o una simple memoria de mi alcance. Este año ha sido más fácil por sus contribuciones a mi vida.

Gracias a la calle. Por estar siempre dispuesta y dejarme recorrer sus kilómetros en pro de mi salud este año. Por tratarme bien y no darme demasiadas lesiones. Ojalá me trate así de bien en el 2014.

Gracias por el trabajo. Tengo mucha suerte al dedicarme profesionalmente a algo que me encanta. Mi trabajo es más que satisfactorio… es divertido. Esto es un lujo. Lo que hago todavía me reta y por ende, me permite desarrollarme y crecer. Adicionalmente, mi ambiente de trabajo es productivo y laboro en un equipo en el que sin tapujos ni reservas puedo decir lo que pienso y actuar en consecuencia. Mis funciones me permiten sumar y agregar valor a los objetivos de mi empresa. Ojalá todos supieran lo que eso se siente.

Gracias por mi no-trabajo. Fuera de la oficina, tengo el gusto de poder contribuir en otras tareas que muchos pudieran considerar “trabajo” pero no lo son para mí porque son iniciativas en las participo pro-bono. Las hago con gusto porque además de alimentar mi ambición y mi necesidad nativa de contribución, servicio y trascendencia, son espacios alternos para compartir y rebotar ideas; llevar a cabo diálogos y acciones que me parecen importantes. Afortunados quienes podemos abrir nuestra esfera de impacto más allá de nuestra familia y trabajo. Gracias a mis compañeros en organizaciones e instituciones con las que colaboro y en especial gracias a quienes en el 2013 fueron vigías de mis palabras como editores de las mismas.

Gracias a quienes fueron sujeto de mis artículos este año. Especial reconocimiento a Enrique, Andrés Manuel, Elba, Angélica y muchos otros en la política, que generaron las razones para mi denuncia y evidenciaron todas las cosas que quedan por hacer y mejorar en nuestro país. Sus contribuciones a la vida pública pintan un claro roadmap para todos aquellos que queremos construir un mejor país y nos enfrentan directamente a todo lo que tenemos que cambiar. No se preocupen, no les vamos a dejar la chamba a ustedes.

Gracias a mis lectores y a quienes retaron mis ideas. Gracias a cada persona que este año ayudó a que mi blog personal rompiera record de hits, a cada persona que visitó Americas Quarterly para leer mis ideas y en especial a aquellos que se dieron el tiempo de retroalimentarlas y/o confrontarlas con otras. No hay nada más satisfactorio para quien escribe, que ser el responsable y detonador de una conversación e intercambio de ideas.  Espero poder seguir explotando estos espacios de dialogo y comunicación por muchos años más.

Por último, gracias a todos los buenos mexicanos. Necesitamos más de ustedes. Muchos más.

Cerrando changarro: gracias por leer estas líneas y por compartir conmigo, un Thanksgiving a la mexicana. Ahora sí, a falta de pumpkin pie, cranberry sauce y stuffed turkey, ¡¿Ontá mi pollo con mole y mi cheve, carajo?!